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jueves, 12 de agosto de 2010

BIZCOCHO DE PLÁTANO CON ARÁNDANOS

¡Ay!, que una se olvida de lo que tiene en el frutero (la vida acelerada que llevo últimamente) y de repente se encuentra con unos plátanos que no hay quien los coma… Y menos yo, que me gustan tirando a verdes más que blanditos.


En fin, que si algo he aprendido de este tiempo con el blog y la cocina es de que de (casi) todo se puede sacar provecho, así que vi que era el momento ideal de hacer este bizcocho de plátano y arándanos de Akane, del blog Albahaca y Canela, cuya receta tenía guardada desde hace tanto tiempo. Y no me equivoqué: un bizcocho muy tierno con el crujiente toque que le da la avena, que nunca la había probado en bollos.


Si queréis ver la receta original de Akane, pinchad aquí.


Y esta es la mía:


INGREDIENTES


1 taza de harina

Media taza de harina de repostería

1/3 de taza de copos de avena

Media taza de azúcar moreno

2 huevos

Media taza de leche

¼ de taza de aceite de girasol

Media cucharadita de esencia de vainilla

3 plátanos bien maduros

1 cucharadita de levadura química

Media cucharadita de bicarbonato

Media cucharadita de sal

Arándanos secos al gusto


PREPARACIÓN


En un bol, se ponen todos los ingredientes secos (harinas, avena, sal, levadura y bicarbonato) y se mezclan bien.

En otro bol, se baten los huevos con el azúcar. Cuando esté bien disuelta, se añade la leche y se vuelve a batir. Lo mismo hay que hacer con el aceite y la esencia de vainilla, hasta conseguir una mezcla homogénea.

Por último, se incorporan los plátanos, hechos puré, a esta mezcla.

La masa obtenida se vierte sobre el bol en el que están los ingredientes secos y, con una espátula, se van mezclando, hasta conseguir una pasta.

Por último, se añaden los arándanos secos y se mezclan entre la masa.

Verter en un molde rectangular, bien engrasado para que luego se pueda desmoldar mejor, y espolvorear un poco de azúcar moreno por encima.


Hornear, con el horno precalentado, a 180ºC, durante unos 35 minutos.



OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


Al tratarse de un bizcocho tan sencillo, no hay indicaciones que dar. Sólo, como siempre, recordar que estará hecho si cuando se pincha un palillo en el centro al sacarlo del horno, este sale limpio.


Al estar hecho con azúcar moreno y con plátanos maduros, es un bizcocho un poco oscuro, pero eso no significa que se os haya quemado, ¿eh?


La opción de los arándanos va en gusto, pero yo os lo aconsejo, pues da un toque muy rico combinado con el sabor del plátano.




PD:
Siento haber puesto las medidas en tazas, pero es que me hacía ilusión utilizar mis medidores, que nunca les hago caso. De todas formas,
aquí encontraréis una buena tabla conversora.

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martes, 6 de abril de 2010

BISCOTTI DE NUECES Y ARÁNDANOS

Tengo que decir antes de nada que hoy estaba dispuesta a publicar una receta salada, una col con cebolla que hice hace tiempo y que está buenísima, pero es que me he vuelto loca buscando en el ordenador la receta, después en internet, pero nada, sólo tengo la prueba de que lo hice alguna vez por las fotos, pero ya ni me acuerdo de qué blog saqué la receta ni cómo se hacía….¡soy un desastre! Pero no me rindo, así que a lo mejor algún día la publico por fin.

Mientras tanto, y como tenía ganas de escribir (es lo que tiene haber vuelto al paro, que el tiempo pasa taaaaaan despacio y se necesitan hacer cosas para no volverse una loca) he rebuscado en mi archivo (donde, reitero, no está la maldita col, ¡snif!) y he encontrado esta rica receta (dulce, por supuesto) que me pasó mi AIG de este año, Andrea, de Sweetie Cakes.

Estos biscotti de nueces y arándanos fue uno de sus regalos y estaban tan ricos que tuve que pedirle la receta para volver a hacerlos por mi cuenta. ¡Hummm!, qué sabor. Sólo con recordarlo me dan ganas de terminar de escribir esta entrada y ponerme manos a la obra, ahora que tengo todo el tiempo del mundo.


Allá va la receta:


INGREDIENTES


140 gramos de harina de trigo

140 gramos de harina de maíz

Media cucharadita de levadura química

Media cucharadita de sal

90 gramos de mantequilla

225 gramos de azúcar

2 huevos

Ralladura de un limón

100 gramos de nueces

100 gramos de arándanos


PREPARACIÓN


En un bol, se tamiza juntos los dos tipos de harina, la levadura química y la sal.

En otro recipiente, se bate la mantequilla hasta que esté cremosa y se añaden los huevos, de uno en uno, sin dejar de batir. A continuación se añade el azúcar y, por último, cuando todo esté bien integrado, los ingredientes secos. Es decir, la ralladura de limón, las nueces y los arándanos.


Se obtiene así una masa un poco pringosa pero que se trabaja bien. Esa masa obtenida se pone en un molde de cake y se hornea, con el horno precalentado a 180ºC, durante 35 minutos.


Se deja enfriar y se desmolda, para cortarlo, con un cuchillo de sierra, como si fuera una barra de pan, con porciones de centímetro y medio de grosor, aproximadamente.

Las porciones se colocan ahora en la bandeja del horno para que los biscotti se terminen de hacer. Se hornean como galletas durante 15 minutos, dándoles la vuelta para que se hagan bien por los dos lados.



OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


La verdad es que me estuve “empollando” varias recetas de biscotti antes de hacer esta y tengo varias versiones pendientes. La receta de Andrea no es muy complicada, pero yo “sufrí” algún fallo de principiante que ahora os cuento para que no os ocurra.


Lo primero de todo: la masa en el molde del cake se tiene que hacer bien por dentro. A mí me quedó un poco cruda y luego vino todo el jaleo de romperse al cortarla y demás (sólo hay que ver en las fotos cómo me quedaron de amorfos los trozos). Así que habrá que dejarlo más de 35 minutos si pincháis con un palillo largo y veis que todavía está la masa húmeda.


Muy importante también lo de usar un buen cuchillo para cortar el cake en trozos, para que no se os destroce.

La masa que se obtiene es un poco empalagosa, pero si os untáis las manos con aceite se podrá trabajar mejor para meterla bien en el molde del cake.


Yo a veces lo hago en algunas recetas, porque no tengo a mano, pero en esta no prescindáis de la ralladura de limón. Verdaderamente, le da un sabor muy bueno, es básico para que queden unos biscotti ricos, ricos.

Cuando estén los trozos en el horno, haciéndose como si fueran galletas, tenéis que dejar que se doren bien, porque los biscotti son duros, y darle la vuelta a la bandeja a mitad de cocción, para que se hagan igual por todos los lados.


Lo mejor de estos biscotti, además de su sabor, es que duran mucho tiempo si los guardáis en una caja hermética o en bolsas con cierre, como me los mandó a mí Andrea, de los que os dejo una foto para que veáis la diferencia entre su profesionalidad y mi primer intento, ¡ja,ja! Eso sí, en mi defensa diré que el sabor estaba muy bien, que es lo que importa, ¿no?








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jueves, 25 de febrero de 2010

CUPCAKES DE ARÁNDANOS

Magdalenas, muffins, cupcakes….me vuelvo loca con tanto nombre y apenas sé las diferencias entre ellos. Pero, eso sí, todos están riquísimos. Estos últimos, los cupcakes, todavía no los había probado, así que ya iba siendo hora de arreglar eso. Siguiendo las indicaciones de Bea, del blog El Rincón de Bea, uno de mis blogs de cabecera, que habló maravillas de esta receta que se trajo directamente de la mejor tienda de cupcakes de Londres (según ella, y yo le creo, porque, en mi caso, todavía no conozco ni Londres, así que poco puedo opinar al respecto) he descubierto que sí, que están muy, muy ricos. Compactos como las magdalenas y con un sabor a vainilla que los hace especiales. Eso sí, poco a poco, porque sé que los cupcakes suelen estas decorados, como pequeñas tartitas, pero todavía no me atrevo con tanto. Pero, en cuanto me anime, seréis los primeros en saberlo. Pero, si vosotros sois más valientes que yo, hacedlos como dice Bea, que sabe mucho de esto (y de otras muchas cosas, es cierto), y seguro que os salen de requetechupete, con su mermelada y su buttercream, ¡hummm!.

En esta ocasión, para estrenarme en este mundillo de los cupcakes, los he hecho de arándanos. Es gracioso, porque tenía una bolsa muerta de risa en lo más profundo de uno de los armarios de la cocina, fruto de una de esas compras alimenticias compulsivas que suelo hacer y luego me pregunto, “¿para qué lo quiero?”. Los he usado al final para un par de recetas y ahora ya no tengo y me encantan y estoy como loca buscando a ver dónde los puedo encontrar para volver a repetir estas cosas tan ricas, porque donde los compré aquella primera vez era sólo una oferta eventual, ¡snif!. No hay quien me entienda. Lo sé y yo me acepto, que ya es algo.


Si queréis ver la receta original de Bea, pinchad aquí.


Y esta es la mía:


INGREDIENTES


110 gramos de mantequilla sin sal

180 gramos de azúcar

2 huevos

125 gramos de harina con levadura (especial para bizcochos)

120 gramos de harina normal

125 mililitros de leche

1 cucharada de esencia de vainilla

100 gramos de arándanos secos


PREPARACIÓN


Para empezar, batir la mantequilla con el azúcar, un buen rato, hasta conseguir una crema con ambos ingredientes bien integrados. Después, se incorpora un huevo y se bate. Cuando se haya integrado, se echa el segundo huevo y se sigue batiendo. Reservar.

En otro recipiente, se tamizan los dos tipos de harina, mientras que, en un tercer bol se echa la leche y se mezcla con la esencia de vainilla.

Ahora llega el momento de mezclar todos los ingredientes, pero poco a poco. Sobre la mezcla de la mantequilla, se echa un tercio, más o menos, de la harina tamizada, y se integra.


Después se hace lo mismo con un tercio de la leche. Se repiten las dos operaciones otro par de veces, hasta terminar con la mezcla de la harina y la de la leche y obtener la masa final para los cupcakes.

Para terminar, se integran los arándanos secos.


Se precalienta el horno a 180ºC. Mientras tanto, se va echando la masa sobre los papelillos para magdalenas, cubriendo 2/3 de su capacidad.


Hornear durante 20 minutos. Según las indicaciones de mi tocaya Bea, cuando se saquen del horno, hay que dejarlos reposar durante 10 minutos y después pasarlos a una rendija para que se terminen de enfriar.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


Sí, la masa que se obtiene parece un poco líquida, la verdad. Yo me asusté al principio porque pensé que la había fastidiado, pero ¡no!, si seguís dándole e integrando, adquiere consistencia, os lo aseguro.


Echad un vistazo a vuestros cupcakes cuando estén en el horno, puesto que ya sabéis que mis 20 minutos de horno pueden ser más (o menos) en los vuestros. Yo prefiero estar atenta la primera vez que los hago y luego apuntar bien el tiempo y así ya sé cuánto lo tengo que dejar para la próxima vez.


Milagrosamente, no me digáis por qué, en esta ocasión estos cupcakes me subieron un montón, de lo que me siento muy orgullosa. Aunque sea simple apariencia, porque de sabor están ricos, no me suelen subir tanto las magdalenas ni los muffins, se alían en mi contra para no tener copete. Pero estos no, por eso desde ¡ya! son mis preferidos, ¡je,je! Eso sí, luego me he dado cuenta de que, por primera vez, he usado esa harina especial para bizcochos, y quizá ella sea también un poco “culpable” de mi éxito. Así que también va a pasar a ser uno de mis “imprescindibles” en la despensa….a este paso no voy a tener sitio para más cosas nuevas.







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