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miércoles, 20 de octubre de 2010

POLLO AL LIMÓN (estilo Chino)

Este pasado fin de semana, que descansaba en el trabajo, me ha servido para “desquitarme” en la cocina, haciendo varias recetas pendientes que, poco a poco, iré publicando. Pero la que tengo en primer lugar, y que hice el sábado para comer, era una de las “pendientes-pendientísimas” y, vistos los resultados, creo que va a ser una de las “habituales-habitualísimas” porque este pollo al limón al estilo de los restaurantes chinos es muy sencillo de preparar y queda realmente riquísimo.

La receta la encontré hace semanas en el blog de Carmela, Mis recetas de cocina, que tiene platos fantásticos, bastante caseritos y muy recomendables. Es uno de los primeros blogs de cocina que descubrí y soy fan número uno de sus recetas, merece la pena echarle un vistazo porque seguro que encontráis algo que os gusta. Vamos al lío:

Si queréis ver la receta original de Carmela, pinchad aquí.

Y esta es la mía:

INGREDIENTES

Para la salsa:

1 limón
1 cucharada de Maicena
1 cucharada de salsa de soja
4 cucharadas de azúcar
3 cucharadas de vinagre de manzana
250 mililitros de caldo de pollo

Para el rebozado:

1 yema de huevo
1 vaso de harina para tempura

Medio vaso de agua fría
Aceite
Sal

1 pechuga de pollo




PREPARACIÓN

Primero, se prepara la salsa. Para ello, ponemos el caldo de pollo en un cazo y le añadimos el zumo de un limón, las cucharadas de azúcar, el vinagre de manzana, la salsa de soja y la cucharada de Maicena. Se calienta a fuego medio y se va removiendo para que todo se mezcle bien, hasta que la salsa espese. Reservar.
Para preparar la carne, primero se corta en tiras no muy grandes la pechuga de pollo, como más os guste. Se sale y se reserva.

El rebozado se prepara mezclando la yema de huevo con la harina de tempura y medio vaso de agua fría, hasta conseguir una pasta no muy líquida, blanquecina.

Se calienta abundante aceite en una sartén y se van rebozando los trozos de pollo para freírlos. Después se ponen en papel absorbente para quitar un poco la grasa del aceite.

Para servir, echar la salsa preparada antes en una fuente y sobre ella la carne.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Empecemos por la salsa:

No sé si será normal, pero cuando la hice me quedaron un montón de grumitos de la Maicena, así que opté por colarla y no hubo ningún problema. La salsa espesó igualmente. Quizá lo que tendría que haber hecho era calentar bien la salsa y en el último momento echar la cucharada de Maicena, para que se deshiciera bien.

El caldo de pollo, como no tenía, lo hice deshaciendo media pastilla de caldo en medio litro de agua. No soy muy amiga de estas pastillas, pero vienen muy bien para casos como estos, porque te soluciona el tema en un momento.

Quizá para la próxima vez le eche el zumo de dos limones, en vez de dos, porque, aunque la salsa estaba muuuy rica, no me sabía mucho a limón, así que eso va en gustos.

Utilicé vinagre de manzana (lo compré exclusivamente para ello) porque era el que ponía la receta, bueno, ese o de arroz, que habría sido imposible encontrarlo. Pero no sé si se podrá hacer con vinagre de vino normal o le dará otro sabor diferente, más intenso.

Ahora el tema de la carne:

La sartén tiene que estar con mucho aceite y bien caliente para que el rebozado quede bien, jugoso, esponjoso y generoso, ¡je,je!

Si no tenéis harina de tempura (que es muy fácil ahora encontrarla, en Mercadona, por ejemplo, la tienen con el resto de las harinas) el rebozado, según Carmela, se puede hacer también sustituyendo este tipo de harina por harina normal mezclada con una cucharada de levadura química.

Último consejo: comer inmediatamente después de freír, porque calentito es como mejor sabe. Podéis calentar un poco la salsa mientras se hacen los últimos trozos de pechuga y luego servirlo todo en un momento para disfrutar de este plato chino en casa.






viernes, 20 de agosto de 2010

TEMPURA DE VERDURAS


Hoy ilustro mi entrada con una de las fotos que podéis ver en el nuevo blog de fotografía que casi he obligado a hacer a mi chico, Miradas Subconscientes.

Anda que no me ha costado convercerlo...¡pero por fin lo he conseguido! Eso sí, en seguida se ha dado cuenta de que esto de los blogs no es tan fácil como la gente cree, que tiene su trabajito detrás, ¿verdad? Así que ya sabéis, podéis entrar en Miradas Subconscientes tantas veces como queráis, ¡estáis todos invitados!


Y ahora, vamos con la receta:




Si llego a saber antes lo facilísimo que es hacer tempura de verduras en casa, esta receta no tarda tanto en llegar a mi cocina. Ya la había probado fuera y la verdad es que me encanta, pero no me había atrevido todavía con ella. Rápida, sencilla y súper rica.


INGREDIENTES


Verduras al gusto cortadas en palitos y rodajas (en mi caso, calabacín, pimiento, cebolla y zanahoria)

Harina para tempura

Agua fría

Aceite de girasol


PREPARACIÓN


Se lavan bien las verduras y se cortan en tiras, rodajas o similar, no muy finas, con superficie suficiente para que se puedan rebozar bien. Reservar.

En un bol, se echa la harina especial para tempura y el agua fría (recién sacada del frigorífico) y se mezcla bien hasta obtener una pasta blanquecina, como una crema.

En una sartén se echa un buen chorro de aceite de girasol y se calienta mientras se van rebozando los trozos de verdura en la masa.


Cuando el aceite esté caliente, se van introduciendo las verduras rebozadas. Una vuelta y al plato.



Se recomienda comer nada más cocinarlas


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


Aunque, como digo, es una receta bien sencilla, ahí van algunos consejos para que salgan ricas las verduras:


Primero, el agua que se use tiene que estar bien fría para conseguir la masa adecuada. Mezclarla de manera manual, con una cuchara o tenedor basta, intentando disolver todos los grumos que aparezcan.


Las verduras se tienen que echar a la sartén cuando el aceite esté bien caliente. Lo podéis comprobar echando un poco de masa a la sartén. Si en seguida sube para arriba, es que ya está al punto.


Están muy ricas estas verduras untadas luego en salsa de soja. Yo, personalmente, no sé si tendría que haber salado antes las verduras de rebozarlas, pero como luego las comí con la salsa, que es bastante salada, no hizo falta. Así que si no las vais a comer con la soja, quizá sería mejor salar las verduras un poco. Eso va en gustos.


La proporción de agua y harina para hacer el rebozado la encontraréis en las instrucciones de la bolsa de harina. En mi caso, fue 110 gramos de harina con 150 mililitros de agua.


No sé dónde he leído que lo mejor es utilizar aceite de girasol u otro bien suave para que no le dé sabor fuerte al rebozado, por eso fue que utilicé este tipo.


Es mejor colocar las verduras recién rebozadas sobre un papel absorbente, para quitarle el exceso de grasa.



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