Este pasado fin de semana, que descansaba en el trabajo, me ha servido para “desquitarme” en la cocina, haciendo varias recetas pendientes que, poco a poco, iré publicando. Pero la que tengo en primer lugar, y que hice el sábado para comer, era una de las “pendientes-pendientísimas” y, vistos los resultados, creo que va a ser una de las “habituales-habitualísimas” porque este pollo al limón al estilo de los restaurantes chinos es muy sencillo de preparar y queda realmente riquísimo.
La receta la encontré hace semanas en el blog de Carmela, Mis recetas de cocina, que tiene platos fantásticos, bastante caseritos y muy recomendables. Es uno de los primeros blogs de cocina que descubrí y soy fan número uno de sus recetas, merece la pena echarle un vistazo porque seguro que encontráis algo que os gusta. Vamos al lío:
Si queréis ver la receta original de Carmela, pinchad aquí.
Y esta es la mía:
INGREDIENTES
Para la salsa:
1 limón
1 cucharada de Maicena
1 cucharada de salsa de soja
4 cucharadas de azúcar
3 cucharadas de vinagre de manzana
250 mililitros de caldo de pollo
Para el rebozado:
1 yema de huevo
1 vaso de harina para tempura
Medio vaso de agua fría
Aceite
Sal
PREPARACIÓN
Primero, se prepara la salsa. Para ello, ponemos el caldo de pollo en un cazo y le añadimos el zumo de un limón, las cucharadas de azúcar, el vinagre de manzana, la salsa de soja y la cucharada de Maicena. Se calienta a fuego medio y se va removiendo para que todo se mezcle bien, hasta que la salsa espese. Reservar.
Para preparar la carne, primero se corta en tiras no muy grandes la pechuga de pollo, como más os guste. Se sale y se reserva.
El rebozado se prepara mezclando la yema de huevo con la harina de tempura y medio vaso de agua fría, hasta conseguir una pasta no muy líquida, blanquecina.
Se calienta abundante aceite en una sartén y se van rebozando los trozos de pollo para freírlos. Después se ponen en papel absorbente para quitar un poco la grasa del aceite.
Para servir, echar la salsa preparada antes en una fuente y sobre ella la carne.
OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO
Empecemos por la salsa:
No sé si será normal, pero cuando la hice me quedaron un montón de grumitos de la Maicena, así que opté por colarla y no hubo ningún problema. La salsa espesó igualmente. Quizá lo que tendría que haber hecho era calentar bien la salsa y en el último momento echar la cucharada de Maicena, para que se deshiciera bien.
El caldo de pollo, como no tenía, lo hice deshaciendo media pastilla de caldo en medio litro de agua. No soy muy amiga de estas pastillas, pero vienen muy bien para casos como estos, porque te soluciona el tema en un momento.
Quizá para la próxima vez le eche el zumo de dos limones, en vez de dos, porque, aunque la salsa estaba muuuy rica, no me sabía mucho a limón, así que eso va en gustos.
Utilicé vinagre de manzana (lo compré exclusivamente para ello) porque era el que ponía la receta, bueno, ese o de arroz, que habría sido imposible encontrarlo. Pero no sé si se podrá hacer con vinagre de vino normal o le dará otro sabor diferente, más intenso.
Ahora el tema de la carne:
La sartén tiene que estar con mucho aceite y bien caliente para que el rebozado quede bien, jugoso, esponjoso y generoso, ¡je,je!
Si no tenéis harina de tempura (que es muy fácil ahora encontrarla, en Mercadona, por ejemplo, la tienen con el resto de las harinas) el rebozado, según Carmela, se puede hacer también sustituyendo este tipo de harina por harina normal mezclada con una cucharada de levadura química.
Último consejo: comer inmediatamente después de freír, porque calentito es como mejor sabe. Podéis calentar un poco la salsa mientras se hacen los últimos trozos de pechuga y luego servirlo todo en un momento para disfrutar de este plato chino en casa.





