Lo prometido es deuda así que aquí os presento a mi nuevo cacharrito, la fondue eléctrica de chocolate, que me llegó ayer, la mar de rápido, y que ya estoy deseando estrenar. Muchas gracias a Pepekitchen y a Caprichos de Cocina. Os animo a todos a participar en sus nuevas propuestas porque, si yo he ganado....¡cualquier puede! Feliz fin de semana a todos, disfrutarlo por mí, que me toca trabajar.
Me enteré ayer por la noche, cuando todavía estaba en el trabajo (sí, he vuelto a trabajar), de casualidad, rebuscando no sé qué en internet y se enteraron todos los compañeros….!había ganado el concurso de Pepekitchen de febrero de tartas de chocolate!
Vale, no ha sido por ser la mejor receta, sino puro azar, pero me hace la misma ilusión y cuando tenga la fondue de chocolate en mis manos (gracias a Caprichos de cocina), le haré una foto para enseñárosla….y ¡estrenarla! Sólo de pensarlo me relamo de gusto, ¡je,je!
Yo participé con la receta de TIRAMISÚ DE CHOCOLATE BLANCO, que había sacado del blog de Alegna, La Casita Verde, pero lo cierto es que concursaban un montón de recetas realmente estupendas, así que os las voy a presentar aquí para daros ideas de futuros postres. Yo, por mi parte, ya tengo en pendientes más de una, porque son una auténtica delicia. Allá van:
Esta fue la primera receta que llegó de Encarni, del blog Mil y una recetas. Tiene un aire al brownie, porque tampoco lleva levadura, y está lleno de ricas almendras.
Mi amiga Magda (la llamo así, porque no sé su nombre real), del blog Magdalenas de chocolate, participó con una auténtica obra de arte que es ya todo un clásico en los blogs de cocina (no sé la de tiempo que llevo viendo esta receta sin atreverme a hacerla, por lo laboriosa). A ella le quedó súper simpática y con un aspecto bien rico….¡si hasta hizo ella misma el brazo de gitano! Toda una artista.
Eva, de Le Petite Boulangère, apostaba por un postre que nunca falla (y que es uno de mis preferidos). Le quedó una textura muy rica y tierna por dentro.
En el blog de Flor de Cayena se puede ver una tarta de lo más bonita, ¡menuda decoración! Seguro que el sabor del chocolate con el de la naranja (encima caseras, todo un lujo) queda perfecto, como su tarta.
Karolina, de Fuchicando en mi cocina, dejó una de las recetas que más me llamaron la atención, tanto por su sencillez como porque no necesitaba horno. Además, le quedó muy llamativa, con esa forma de corazón y la cobertura de chocolate. Eso sí, tiene pinta de que te quedas saciado con sólo un cuadradito….
Zeditas, del blog ReZeditas, fue la más apañada, con un bizcocho de lo más rico…y de lo más rápido. Ideal para cuando apetece algo dulce y se tiene poco tiempo y con un toque de coco y mermelada de naranja.
Paula, de Con las zarpas en la masa, dejó una tarta de toda la vida, con una pinta excepcional, un relleno bien rico y jugoso y dedicatoria para la mejor madre.
Vanesuky, del blog Vanesuky entre fogones, dejó un postre suave y más que rico con el queso mascarpone (que cada día me gusta más usar en la cocina) y el toque del chocolate.
Silvia, del blog Mi dulce tentación, puso la nota elegante con este postre que es digno de un restaurante de cinco tenedores….y también con queso marcarpone. Le quedó preciso, de verdad.
Y por último, pero no por ello menos importante, Mila, del blog La gata curiosa, dejó este pastel bien fácil, que hizo con los niños de su familia, y que les encantó a todos.
Esta es una de esas recetas de las que me enamoré a primera vista. Y, sin que sirva de precedente (¿o es que estoy cambiando de gustos?), curiosamente, no se trataba de una receta dulce. Pero me llamó mucho la atención estas especie de croquetas de arroz con un rico relleno y lo fácil que parecía hacerlas, la verdad. Además, el rissotto, desde que lo hice la primera vez y me salió bien, es un plato al que no le tengo miedo, ¡je,je!
Ha sido este año cuando descubrí el blog de Pepekitchen, gracias al concurso de muffins y magdalenas que organizó en enero y, desde entonces, estoy totalmente enganchada a él.
Pepe es súper amable solucionando dudas culinarias y muy activo, pues tiene artículos casi todos los días. La mayoría, de recetas, pero también muchos interesantes sobre cocina y alimentación. Vamos, todo un experto.
Si queréis ver la receta original de Pepe, pinchad aquí.
Y esta es la mía:
INGREDIENTES
350 gramos de arroz arborio (especial para rissotto)
1 litro de caldo de pollo
Una pizca de azafrán
80 gramos de mantequilla (40+40)
Sal
Pimienta
Una yema de huevo
75 gramos de queso parmesano rallado
100 gramos de jamón serrano
100 gramos de mozzarella
Pan rallado, harina y un huevo batido para rebozar
PREPARACIÓN
Lo primero de todo es preparar el rissotto. Para ello, calentamos en una sartén honda 40 gramos de mantequilla y, cuando se haya desecho, se añade el arroz. Se rehoga durante 2-3 minutos. Al mismo tiempo, al lado tiene que estar un cazo con el caldo de pollo y la pizca de azafrán calentándose.
Poco a poco, se va echando un poco de caldo en la sartén con el arroz y se va removiendo para que el caldo se absorba y el arroz vaya soltando el almidón. Es mejor tener el fuego bajo y estar removiendo todo el rato el arroz, con una cuchara de madera, para que no se pegue al fondo.
Cuando se haya terminado de añadir todo el caldo, se añade al arroz los otros 40 gramos de mantequilla, la sal y la pimienta. Se remueve para que se mezcle bien y se retira del fuego para que se temple.
Ahora es el momento de añadir la yema de huevo y el queso rallado. Se remueve para que todo se mezcle bien y se deja reposar el arroz hasta que se enfríe.
Cuando ya esté frío el arroz, es el momento de hacer las “croquetas”. Para ello, se humedecen las manos, para poder manejar mejor el arroz. Se coge una bola y, dentro, se mete el relleno de jamón y queso.
Se cierra la bola con cuidado, para que no se salga nada del relleno. Cuando se haya terminado con el arroz (a mí, con esta cantidad, me salieron 8 bolas de buen tamaño), se deja reposar un poco.
Por último, se rebozan para freír.Para ello, se pasa cada bola por harina, huevo batido y pan rallado y se fríe en una sartén con aceite bien caliente,
hasta que quede el rebozado bien dorado, como con las clásicas croquetas.
OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO
No tengáis miedo de preparar este plato porque, aunque sea un poco laborioso, por el tiempo que lleva, la verdad es que es sencillo y los resultados muy buenos.
Con el tema del rissotto, si nunca lo habéis preparado, no os preocupéis. Yo, por ejemplo, tengo un “problema” con el arroz. Para hacerlo normal no me queda muy comestible, pero con el rissotto, nunca he tenido problemas, así que no debe ser tan difícil. Lo único es que tienes que estar dando vueltas para que no se pegue, para que suelte el almidón y añadiendo poco a poco el caldo. Eso sí, caliente, porque parece que ayuda a que se haga el arroz. Tardarás alrededor de 20 minutos en hacerlo. En el caso de este plato, yo necesité un poco más de líquido que el litro de caldo que venía en la receta, porque, cuando se terminó, el arroz todavía estaba un poco duro, así que le añadí un poco de agua templada. Tenéis que ir probando algún grano de arroz para saber que ya está en su punto.
Para mi gusto, el queso parmesano hizo el arroz demasiado sabroso, porque es muy salado, así que la próxima vez le echaré un poco menos de los 75 gramos rallados. Por eso, tened también cuidado a la hora de salar el arroz, no os paséis, porque hay que tener en cuenta que luego lleva el parmesano y el relleno de jamón serrano, que también es salado.
Respecto al relleno, a mí me sobró un poco, quizá fue que no lo rellené bastante, pero es que si no, no podía cerrar los arancine. Así que no tenéis que picar tanto relleno si no queréis.
Por supuesto, el relleno se puede hacer con lo que se quiera. En Pepekitchen sugerían también rellenarlo de salsa boloñesa. El chorizo, por ejemplo, también sería una buena opción o con otro tipo de queso suave y que se funda bien junto con jamón de york o pavo….
Lo que sí que es importante a la hora de dar forma al arroz es, primero, humedecer las manos, porque así no se os pegará y la podréis trabajar mejor y, segundo, tener el relleno ya picadito y preparado para meterlo, así os será más sencillo.
Lo que también podéis hacer, como hice yo, es preparar los arancine antes y, a la hora de comer, tener sólo que rebozar y freir, que no se tarda nada. Así los tenéis calentitos y listos para comer, aunque Pepe dice que fríos también están ricos, ¡seguro!
Como me salieron muchos, ocho en total, yo opté por congelarlos, una vez rebozados, pero no fritos, como se hace con las croquetas. Espero que el día que los saque para hacerlos estén bien, ¡ja,ja!
Como dice Pepe, este plato típico de Italia es para comer con las manos, así que ¡buen provecho!
Magdalenas, muffins, cupcakes….me vuelvo loca con tanto nombre y apenas sé las diferencias entre ellos. Pero, eso sí, todos están riquísimos. Estos últimos, los cupcakes, todavía no los había probado, así que ya iba siendo hora de arreglar eso. Siguiendo las indicaciones de Bea, del blog El Rincón de Bea, uno de mis blogs de cabecera, que habló maravillas de esta receta que se trajo directamente de la mejor tienda de cupcakes de Londres (según ella, y yo le creo, porque, en mi caso, todavía no conozco ni Londres, así que poco puedo opinar al respecto) he descubierto que sí, que están muy, muy ricos. Compactos como las magdalenas y con un sabor a vainilla que los hace especiales. Eso sí, poco a poco, porque sé que los cupcakes suelen estas decorados, como pequeñas tartitas, pero todavía no me atrevo con tanto. Pero, en cuanto me anime, seréis los primeros en saberlo. Pero, si vosotros sois más valientes que yo, hacedlos como dice Bea, que sabe mucho de esto (y de otras muchas cosas, es cierto), y seguro que os salen de requetechupete, con su mermelada y su buttercream, ¡hummm!.
En esta ocasión, para estrenarme en este mundillo de los cupcakes, los he hecho de arándanos. Es gracioso, porque tenía una bolsa muerta de risa en lo más profundo de uno de los armarios de la cocina, fruto de una de esas compras alimenticias compulsivas que suelo hacer y luego me pregunto, “¿para qué lo quiero?”. Los he usado al final para un par de recetas y ahora ya no tengo y me encantan y estoy como loca buscando a ver dónde los puedo encontrar para volver a repetir estas cosas tan ricas, porque donde los compré aquella primera vez era sólo una oferta eventual, ¡snif!. No hay quien me entienda. Lo sé y yo me acepto, que ya es algo.
Si queréis ver la receta original de Bea, pinchad aquí.
Y esta es la mía:
INGREDIENTES
110 gramos de mantequilla sin sal
180 gramos de azúcar
2 huevos
125 gramos de harina con levadura (especial para bizcochos)
120 gramos de harina normal
125 mililitros de leche
1 cucharada de esencia de vainilla
100 gramos de arándanos secos
PREPARACIÓN
Para empezar, batir la mantequilla con el azúcar, un buen rato, hasta conseguir una crema con ambos ingredientes bien integrados. Después, se incorpora un huevo y se bate. Cuando se haya integrado, se echa el segundo huevo y se sigue batiendo. Reservar.
En otro recipiente, se tamizan los dos tipos de harina, mientras que, en un tercer bol se echa la leche y se mezcla con la esencia de vainilla.
Ahora llega el momento de mezclar todos los ingredientes, pero poco a poco. Sobre la mezcla de la mantequilla, se echa un tercio, más o menos, de la harina tamizada, y se integra.
Después se hace lo mismo con un tercio de la leche. Se repiten las dos operaciones otro par de veces, hasta terminar con la mezcla de la harina y la de la leche y obtener la masa final para los cupcakes.
Para terminar, se integran los arándanos secos.
Se precalienta el horno a 180ºC. Mientras tanto, se va echando la masa sobre los papelillos para magdalenas, cubriendo 2/3 de su capacidad.
Hornear durante 20 minutos. Según las indicaciones de mi tocaya Bea, cuando se saquen del horno, hay que dejarlos reposar durante 10 minutos y después pasarlos a una rendija para que se terminen de enfriar.
OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO
Sí, la masa que se obtiene parece un poco líquida, la verdad. Yo me asusté al principio porque pensé que la había fastidiado, pero ¡no!, si seguís dándole e integrando, adquiere consistencia, os lo aseguro.
Echad un vistazo a vuestros cupcakes cuando estén en el horno, puesto que ya sabéis que mis 20 minutos de horno pueden ser más (o menos) en los vuestros. Yo prefiero estar atenta la primera vez que los hago y luego apuntar bien el tiempo y así ya sé cuánto lo tengo que dejar para la próxima vez.
Milagrosamente, no me digáis por qué, en esta ocasión estos cupcakes me subieron un montón, de lo que me siento muy orgullosa. Aunque sea simple apariencia, porque de sabor están ricos, no me suelen subir tanto las magdalenas ni los muffins, se alían en mi contra para no tener copete. Pero estos no, por eso desde ¡ya! son mis preferidos, ¡je,je! Eso sí, luego me he dado cuenta de que, por primera vez, he usado esa harina especial para bizcochos, y quizá ella sea también un poco “culpable” de mi éxito. Así que también va a pasar a ser uno de mis “imprescindibles” en la despensa….a este paso no voy a tener sitio para más cosas nuevas.