domingo, 19 de julio de 2009

Bea casera

Pero qué ganas tenía yo de hacer mis propias mermeladas, después de visitar tantos blogs con fotos preciosas y deliciosas. El caso es que por fin me coincidió todo para hacerlo realidad. Tenía mi panificadora y era la época de las fresa (¡cómo las echo de menos! Se me va a hacer el año muy largo sin ellas, ¡snif!), mi mermelada favorita, así que ya no había excusa.

He seguido las instrucciones y medidas de mi panificadora (marca Moulinex). La única pega es que no encontré pectina por ningún lado, que es un espesante, y la sustituí por agar-agar, que es un alga que hace la misma función y encontré en un herbolario, porque cuando fui a la farmacia a pedir pectina la farmacéutica me miró con extrañeza. Además, le di un toque de vainilla con esencia de idem y el resultado no ha estado nada mal.

Aquí os dejo mi receta de MERMELADA DE FRESA


INGREDIENTES

580 gramos de fresas

360 gramos de azúcar

30 gramos de agar-agar (o pectina)

3 cucharaditas de esencia de vainilla

El zumo de un limón

PREPARACIÓN

Primero se lavan bien las fresas y se trocean pequeñitas, quitando el tallito verde.

Se mete en la cubeta de la panificadora y se echa encima el azúcar, el agar-agar y la esencia de vainilla. Por último, se le rocía el zumo del limón y se programa la maquinita para que haga el resto.


Mientras tanto, se pueden ir esterilizando los botes que vayamos a usar. En una cazuela llena de agua se meten los tarros de cristal y sus tapaderas y se deja en ebullición alrededor de media hora. Se sacan con cuidado de no quemarse y se deja que se sequen boca abajo encima de un paño.

Cuando la mermelada está lista, se echa en los tarros hasta el borde y se cierran con fuerza. Se deja boca abajo para que hagan el vacío hasta que se enfrié la mermelada.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

He tardado más de un mes en publicar esto porque quería probar la mermelada, a ver si me había salido bien. ¿El resultado? Muy rica, mejor que las compradas, mucho más sabor…¡y todavía me quedan cinco botes! Está claro, el año que viene hago más, seguro, que este llegué ya en los últimos días de las fresas.


Con estas cantidades salen tres tarros de tamaño medio.


Yo hice dos tandas de mermeladas, con variaciones. La primera vez no eché espesante ni esencia de vainilla y, como había cortado muy grandes los trozos de fruta, la batí un poco cuando terminó de hacerse. La segunda tanda ya la hice con el agar-agar, cortadas las fresas más pequeñas y con la esencia de vainilla. Esa es la que he probado ya y pasa la prueba, ¡ja,ja!, en tostadas, con yogur o incluso a cucharadas….¡deliciosa!

Por último, os dejo el enlace de Cuchara de Palo sobre envasar al vacío y conservas en general, que Raquel lo ha explicado muy bien. Además, hace pocos días Alegna, de La Casita Verde, también ha publicado algo sobre ello, así que también os lo dejo para que lo leáis. Son dos expertas cocineras con muy buenos consejos. Y ya me han dado más ideas para nuevas mermeladas...




jueves, 16 de julio de 2009

Bea no se rompe la cabeza

Y es que creo que esto es lo que hay que hacer en la cocina, sobre todo en verano. Aunque claro, también es cierto que cuando haces una cosa muy difícil entre fogones y te sale, te sientes taaaaaaan realizada y bien contigo misma…

Pero bueno, que este no es el caso, que los calores no son buenos para cocer, hornear, amasar…(aunque yo lo sigo haciendo, que estoy un poco obsesionada, ya os lo he comentado) y que de vez en cuando una ensalada rápida y fresquita viene pero que muy bien. Así que, hoy toca ENSALADA TROPICAL (por eso de la piña, ya sé que no soy muy original en “bautizar” platos).

Aquí os dejo la receta:

INGREDIENTES

1 bolsa preparada de varios tipos de lechuga

Una docena de langostinos

Un bote pequeño de piña

Un trozo de queso Gouda

Un trozo de pavo

Una manzana

PREPARACIÓN

Atención, que es complicado, ¡ja, ja! Primero partimos en dados el pavo, la manzana y el queso y en trozos pequeños la piña y los langostinos, previamente descongelados y pelados.

En un bol grande se echa la lechuga y se añaden el resto de ingredientes.

Se aliña al gusto y… ¡listo para comer!

OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Más que observaciones, un par de consejos para conseguir la ensalada que queráis:

Primero, se le puede echar más o distintos ingredientes. Probad con gambitas, o con aceitunas, o con atún, o con palitos de cangrejo o con otro tipo de queso si os gusta más fuerte…

Segundo, el aliño puede ser el tradicional de aceite, vinagre y sal o una salsa rosa o cualquier otro tipo de salsas para ensaladas, que vienen muy bien en esta época.

sábado, 11 de julio de 2009

Bea vuelve a lo salado

Lo sé, me pierden las recetas dulces, pero es que, como yo cocino y cocino y luego todo es para experimentar y regalar, pues, qué queréis que os diga, sé que a mis amigos, vecinos, familiares y compañeros de trabajo les hace más ilusión recibir un bizcocho que un pollo a la pepitoria (un clásico con el que todavía no me he atrevido, por cierto).

El caso, que vuelvo a lo salado hoy un poco. Y la receta se la dedico a mi amiga Lucía, que dice que se le da mejor esto que lo dulce, que se lo deja para otras.

Espero que, como al resto, no le eche para atrás el ingrediente estrella de esta QUICHE DE PUERROS, es decir, los puerros.

Yo, personalmente, los tenía “vetados” desde hace años. Todavía se me pone la piel de gallina al recordar esos purés de patata que me hacía mi madre cuando era pequeña y que estaban llenos de hebras de puerro, que me daba un “repelús” encontrármelos….

En fin, que, después de esta quiche (ya sabéis, uno de mis platos favoritos, por su versatilidad), los puerros han subido varios puestos en mi ranking de productos. Además, esta es una de las primeras recetas que empecé a coleccionar cuando me sumergí en el apasionante mundo de los blogs de cocina. Pertenece a Cuchara de palo, uno de los primeros que descubrí. Su creadora, Raquel, se tomó hace tiempo un descanso para retomar sus estudios, pero, si no conocéis el blog, os aseguro que es uno de los más completos, con recetas bien sencillas y un montón de consejos prácticos para la cocina.

Esta quiche ella la denomina “ligh” por eso de no llevar nata y a mí me gusta porque es otra manera de prepararla si algún día no tenéis ese ingrediente en casa o por si, simplemente, preferís hacerla de manera más ligera. El sabor es igual de rico.


Si queréis ver la receta original de Raquel, pinchad aquí.


Y esta es la mía.


INGREDIENTES

1 lámina de masa quebrada

2/3 puerros

1 trozo de pavo o jamón de york

1 trozo de queso cremoso tipo Gouda

1 tarrina de queso tipo Philadelphia

3 huevos

1 vaso de leche

Sal

Pimienta negra


PREPARACIÓN


Lo primero es preparar los puerros. Para ello, se limpian bien para quitarle toda la tierra, si la tuviera, y se parte en rodajas finas. Se introducen en un recipiente con un poco de aceite y se tapan con papel transparente, así:

De esta manera, se introduce el en el microondas durante 4 minutos a potencia máxima para cocerlos y que queden tiernos. Reservar.

En un bol se baten los huevos, para echar después ahí la leche y el queso Philadelphia. Seguir batiendo hasta integrar todo. Añadir la pimienta negra y la sal.

Se corta en tacos el queso Gouda y el jamón de York o pavo y se echa a la mezcla. Por último, se añaden los puerros.

Se extiende la masa quebrada, previamente descongelada si no es fresca, por el molde para el horno que se vaya a utilizar, cubriendo los bordes también, no sólo la base. Ahí se vierte la mezcla.

Se mete en el horno, previamente precalentado a 180ºC, durante alrededor de 25 minutos. Cuando se vea que ya está cuajada y la masa dorada, es que está lista.

OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Como veis, se trata de otra quiche muy fácil de hacer, sin apenas misterio, pero ahí van algunos consejitos:


Lo primero de todo…¡mucho cuidado al sacar los puerros del microondas! Os podéis quemar al despegar el papel transparente del recipiente por el vaho que desprende. Hacedlo con cuidado y coged un trapo para sacarlo del microondas.

Podéis echar a la quiche, cuando estéis haciendo el relleno, los condimentos que más os gusten, aparte de la pimienta negra. Raquel, por ejemplo, en su receta original, añade también ajo molido. Yo lo he probado y le da un sabor muy rico.

Si no tenéis masa quebrada a mano, se puede hacer con hojaldre, eso va a en gustos. Eso sí, pinchad la masa de hojaldre en la base para que no os suba cuando se esté horneando.

Para que la base no se pegue al molde y se pueda servir mejor, antes de extenderla, pincelad la base del molde con aceite o mantequilla, así podréis desprender mejor los trozos de quiche cuando la vayáis a servir.



miércoles, 8 de julio de 2009

Bea y la ternura

Si la ternura fuera bizcocho, sería este, sin duda. ¡Qué sorpresa cuando lo probé! Casi se deshace en la boca, suave, esponjoso y muy, muy tierno. Hoy toca BIZCOCHO DE MASCARPONE Y MANZANA.

Aunque no os lo creáis, es el primer bollo de manzana que hago, y eso que es uno de los clásicos de la cocina, ¿verdad? La manzana no es que sea mi fruta favorita, me parece un poco “aburrida”, pero tengo que reconocer que me encanta en platos de carne, en postres y en ensaladas, así que no debe de ser tan “rollo”, ¡je, je!

El caso es que me encontré con esta receta casi por casualidad. Tenía desde hacía tiempo un bote de queso mascarpone en la nevera, esperando para ser usado, en teoría, para hacer mi primer tiramisú, pero como el tiempo pasaba sin encontrar ocasión para este postre, quise darle otra salida. Y me encontré con este bizcocho en uno de mis blogs favoritos, del que ya os he hablado, Bocados dulces y salados, de Rosa. Ahora está de vacaciones hasta septiembre, bien merecidas, pero nos ha dejado muchas recetas veraniegas para ir practicando.

Os recuerdo que tengo otro bizcocho hecho con queso mascarpone ya publicado, el bizcocho de mascarpone y crema catalana. Como tenía esa receta de referencia, ya intuía yo que el mascarpone iba a quedar bien en el bizcocho, aunque hice algunos cambios con respecto a la receta original, mínimos, eso sí. Además, salió mucho más rico de lo que pensaba, así que desde ¡ya! pasa a formar parte de mis recetas de cabecera, para repetir más veces.


Si queréis ver la receta original de Rosa, pinchad aquí.

Y esta es la mía:

INGREDIENTES

250 gramos de queso mascarpone

250 gramos de azúcar

150 gramos de harina

4 huevos

2 manzanas verdes

1 cucharadita de levadura en polvo

Sal

PREPARACIÓN

Separar las yemas de las claras y montar a punto de nieve estas últimas con una pizca de sal. Reservar.

Las yemas se baten con el azúcar hasta que quede todo bien integrado. Después, se le añade a esta mezcla el queso mascarpone y se sigue mezclando.

Pelar las manzanas y cortarlas en láminas finas para añadir a la mezcla.

Precalentar el horno a 180ºC antes del último paso, para que esté caliente ya al meter el bizcocho.

Para finalizar, con la ayuda de una espátula de silicona, se le va añadiendo la harina, tamizada, y la levadura. Mezclar todo bien para que queden los ingredientes bien integrados. Tiene que quedar una masa fina y muy clarita, por el queso mascarpone.

Se vierte la mezcla en un molde para bizcocho, previamente engrasado para que se pueda desmoldar después mejor o con un papel de horno cubriendo el molde, como se prefiera.

Deberá estar en el horno alrededor de media hora hasta que se haga.

Para comprobar que se ha cocido, pinchar con un palillo la masa y si este sale limpio, es que ya se ha hecho bien por dentro.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Lo cierto es que no tiene mucho misterio este bizcocho, así que a cualquiera le puede salir perfecto. Ahí van los consejos acostumbrados para cuando se hace un bizcocho:


Es conveniente engrasar el molde o ponerle un papel de horno al molde para que después se pueda desprender mejor, una vez hecho. Hay que esperar a que esté frío para desmoldarlo mejor.


Para mezclar la harina con el resto de ingredientes, la espátula de silicona es lo más cómodo. Y acordarlos de tamizar la harina (es decir, dejar que caiga a través de un colador a la masa) para evitar grumos que luego es un engorro deshacer.

Yo he ido integrando los ingredientes poco a poco, cerciorándome primero que cada uno de los anteriores estaba bien integrado antes de echar el siguiente, para que todo quede bien mezclado.


Las manzanas las he echado cortadas en láminas finitas, para que apenas se notaran al morder, pero que le dan todo el sabor y la suavidad al bizcocho. Pero, si os gusta más encontraron con trozos de fruta en el bollo, pues cortarlas en dados o trozos más grandes. Seguro que también está delicioso.



viernes, 3 de julio de 2009

Bea...el regreso

Hola gente,

he tenido unos días un poco ajetreados y además, con problemas técnicos incluidos (se me ha estropeado la cámara de fotos y me dicen en el servicio técnico que no tiene solución, ¡snif!); esas son mis excusas para no haber subido nada en todos estos días. Pero no por ello he parado de experimentar en la cocina, así que vuelvo cargada de recetas, preparaos.

Para el regreso, me he decidido por unos deliciosos MUFFINS DE CHOCOLATE, que me sorprendieron por lo ricos que están y, como siempre, por lo fáciles que fueron de hacer. Para que os animéis, os he preparado un paso a paso. Eso sí, también tengo que deciros que, con estos calores veraniegos da más pereza que nunca encender el horno. Pero, para tener luego estos muffins en el desayuno, merecen la pena, os lo aseguro.

Esta receta la he sacado de un blog que descubrí hace poco, por casualidad, como casi siempre, investigando en la red, y que me ha cautivado. Se trata de Chez Dashita, de Lola. Es bastante nuevo, lo creó a finales del año pasado, pero ya le ha dado tiempo a poner cosas riquísimas, así que se ha convertido en otro de mis blogs culinarios de cabecera. No dejéis de visitarlo, merece la pena.


Si queréis ver la receta original de Lola, pinchad aquí.

Y aquí va la mía:

INGREDIENTES

100 gramos de mantequilla

250 gramos de azúcar

2 huevos

200 mililitros de nata líquida

275 gramos de harina

Pepitas de chocolate

4 pastillas de chocolate negro para postres

1 cucharada sopera de extracto de vainilla

1 cucharada de café de bicarbonato


PREPARACIÓN

En un bol se mezcla el azúcar con la mantequilla, previamente derretida en el microondas, con las varillas, hasta que se una todo bien.


Se añade a la mezcla los dos huevos y la nata líquida y se sigue batiendo para mezcla estos nuevos ingredientes.


Ahora se tamiza la harina, mezclada con el bicarbonato, sobre la mezcla, poco a poco, y se va integrando gracias a una espátula.


Es el turno de la vainilla, las pepitas de chocolate y las pastillas de chocolate negro. Este último se añade previamente fundido en el microondas.


Ahora, se calienta el horno a 200ºC mientras se preparan los muffins.

Se ponen los moldes de magdalena dentro de cuencos de aluminio especiales para hacer flanes y se echa ahí la masa obtenida, cubriendo algo más de la mitad del molde.


Se colocan los moldes en la bandeja del horno y se meten durante 20 minutos.

Una vez sacados, es mejor, según Lola, sacarlos de los moldes de aluminio para que no se humedezcan y dejarlos enfriar sobre una rendija.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Como veis, es fácil de hacer, no tenéis excusa para no probar. Ahí va algún consejillo de principiante por si acaso hay dudas:

Para mezclar al principio el azúcar con la mantequilla, se puede hacer a mano con las varillas, pero quizá resulte algo cansado. Lo mejor, coger las varillas eléctricas para tardar menos y mezclarlo mejor. Eso sí, cuidado con la potencia que le ponéis, porque salpica un poco. Si lo hacéis en un bol profundo, os evitaréis ese problema.

Recuerdo lo de tamizar la harina, aunque ya lo he dicho en otras recetas. Sólo es pasar la harina por un colador normal, para que caiga bien finita sobre la mezcla. Así evitaréis que salgan muchos grumos. ¡Ah! Y para mezclar la harina con la masa, lo mejor es hacerlo con una espátula de silicona, lo tengo comprobado. Más sencillo y menos engorroso que con cualquier otro utensilio de cocina.

Si leéis la receta original de Lola, veréis que ella le echa cacao en vez de chocolate negro deshecho. Yo como no tenía en casa cacao amargo sin azúcar, opté por esa alternativa del chocolate y salió bien. No sé cómo quedará hacerlo con el cola-cao de toda la vida, pero es que un día hice un bizcocho de chocolate y cambié el cacao sin azúcar por el cola-cao y quedó bastante soso, sin sabor apenas a chocolate, por eso no me quería “arriesgar”.

Esta vez he usado el truco de Vanesa, de Mis deseos más dulces, para que los muffins subieran y…¡funciona! También lo comentaba Lola en su receta. Había comprado moldes de aluminio (blandos y duros, de las dos clases) para flanes para probar y puede decir que sí, que los muffins suben que da gusto, sólo hay que ver las fotos. Ya no me quedarán nunca más aplastados y sin cabecita. Probad y veréis qué bien.

La masa que se obtiene para hacer los muffins es bastante espesa, así que echadla con cuidado en los moldes, con paciencia más bien (es que yo tengo poca). Yo lo que hago es coger cucharadas pequeñas de masa e ir echándolas poco a poco en los moldes de papel, para no pasarme.

Con estos ingredientes salen casi dos docenas de muffins, para que os hagáis una idea, pero de los pequeños, tipo magdalena. Si los hacéis en moldes grandes, como son los auténticos muffins, pues, obviamente, saldrán menos. Ya veréis que ricos están en esta época, untaditos en leche fría para desayunar o merendar, ¡hummmm!