lunes, 4 de mayo de 2009

Bea, devota de las quiches

Sí, ya os aviso, no será esta mi última receta de quiche. Desde que mi amiga Annika me la descubrió, la clásica, de bacon y queso, no he parado de repetirla, copiar otras recetas e incluso inventarme alguna yo solita (¡guau!, qué arriesgada, ¡je, je!) que ya os iré poniendo poco a poco, no quiero agobiar.
El caso es que esta vez toca…QUICHE DE CARNE PICADA. La receta es de la mejor cocinera portuguesa que pulula por el ciberespacio, Alegna, de La casita verde, que ya os la “presenté” en otra receta. Pues para que veáis que hay gente versátil que igual te hace una tarta que dice “cómeme” como un plato salado que está para chuparse los deditos. Lo dicho, toda una maestra, no dejéis de visitar su blog, os impresionará, os lo aseguro.

Si queréis ver la receta original de Alegna, pinchad aquí.

Y esta es la mía:

INGREDIENTES
1 lámina de masa quebrada
300 gramos de carne picada
Aceite
½ cebolla
2 dientes de ajo
Un bote de tomate pelado de 400 gramos
1 cucharadita de hierbas provenzales
1 sobre de queso rallado Emmental
Sal
Pimienta


PREPARACIÓN
Empezamos con el relleno. Para ello, se pone un poco de aceite en una sartén y se le añade media cebolla y los dos dientes de ajo, todo bien picadito. Cuando comience a estar blando, se le añaden los tomates, previamente escurridos y con una cuchara o tenedor de madera se estrujan y desmenuzan en la sartén y se mezclan con la cebolla y los ajos.

Cuando haya cocido un poco, se añade la carne picada y se sazona todo con sal y pimienta al gusto y la cucharadita de hierbas provenzales. Remover.Por último, cuando la carne se haya hecho, se retira la sartén del fuego y se le echa el queso rallado, mezclando todo para que se integre con el resto de los ingredientes.
Si se quiere, se puede poner ya a precalentar el horno a 200ºC.

En el molde que se va a meter en el horno, se extiende la masa quebrada cubriéndolo bien y, por encima, se echa lo cocinado en la sartén, repartiéndolo bien por todo el molde.
Se mete en el horno, aproximadamente durante 25 minutos, y ya está lista.

OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO
Si veis la receta original, os daréis cuenta de que he hecho pequeños cambios. En primer lugar, para que sea más fácil y rápido de preparar, en vez de hacer yo la base de la quiche, puse masa quebrada. También se puede preparar con hojaldre o atreverse con la masa de la receta de Alegna, todo depende del tiempo que se tenga.


También por cuestión de ahorro de minutos, es mucho mejor comprar un bote de tomate pelado para esta receta. La verdad es que queda muy bien, yo no había comprado nunca y es muy cómodo.


Lo he repetido ya varias veces, pero, por si acaso, para que la cebolla quede muy bien picadita, lo mejor es meterla a trozos en la picadora. Esta vez, añadimos los dos dientes de ajo también. El tema de la cantidad de cebolla va en gusto, yo sólo puse media en vez de una, pero si os gusta mucho…


Otro cambio de la receta original son las hierbas provenzales. Alegna le añade tomillo, pero es que yo no tenía en casa. Podéis, supongo, añadirle la hierba aromática que os guste más, intensifica el sabor de la carne.


También se puede, por supuesto, echar el tipo de queso que más os guste, más fuerte, más suave…la verdad es que el Emmental no se nota demasiado, es bastante suave.


Mejor si hacéis el relleno en una sartén grande, porque hay que añadir muchos ingredientes poco a poco y se va llenando sin querer.


Para que podáis sascar mejor la quiche para servirla, untad con un poco de aceite el molde donde la vayáis a hacer, antes de cubrirlo con la masa quebrada u hojaldre. Así será más fácil desprenderla.


No os preocupéis si cuando terminéis de hacer la carne en la sartén, esta está con mucho jugo. No pasa nada, pues se cuaja en el rato que esté en el horno. Cuando veáis que el relleno se está “compactando”, una vez dentro del horno, es que la quiche ya está hecha. También echad un vistazo a la base, para que no se os queme.


viernes, 1 de mayo de 2009

Bea pastelera en el puente de mayo

Este puente de mayo estoy en San Martín de Castañeda (Zamora) con un montón de amigos. Nos hemos juntado para pasar juntos unos días en la comarca de Sanabria y disfrutar de la naturaleza y la buena compañía, ya que hacía mucho que no nos veíamos todos juntos y ya apetecía.
Sanabria hay que conocerla, es mucho más que su Lago, que en verano se convierte en uno de los principales atractivos turísticos de la provincia de Zamora. Si os gusta la naturaleza, os aconsejo que hagáis una escapada a este lugar, en cualquier época del año, porque también se puede disfrutar de la nieve en invierno y tiene infinidad de rutas interesantes.
Y os preguntaréis, “vale, bien, Sanabria mola, pero…¿qué tiene que ver todo esto con la cocina, que es de lo que trata el blog?”. Pues que, aparte de que por allí también se come muy bien (se me había olvidado comentároslo, ¡je,je!) quedamos en que cada uno llevara varias cosas para alimentare en este laaaaaargo fin de semana. Y a mí me han encargado (más bien me lo he adjudicado yo, vamos) los desayunos, con lo que he aprovechado también para estrenar mi panificadora, que tenía unas ganas...
Así que aquí os dejo fotos de algunas de las cosas que he hecho y llevado a Sanabria para coger fuerzas y comenzar el día como Dios manda.
Como hice con mi comida de mi cumpleaños, iré poco a poco poniendo las recetas de todo esto en el blog. No os impacientéis, que se me acumula el trabajo, lo sé.
Pastel de fresa

Bizcocho de crema catalana

Roscón de Reyes

Bizcocho de vino tinto y chocolate

Madalenas de nata

Brioche en panificadora

Ahora que espero haberos dejado a más de uno salivando¡FELIZ PUENTE DE MAYO A TODOS!

jueves, 30 de abril de 2009

Bea y los contrastes

No sé si sabéis que me encantan los platos que combinan lo dulce con lo salado, algo que algunos odian, pero es que a mí, encontrarme con sabores tan diferentes me pirra, de verdad. Por eso me decidí a probar a hacer mi primera empanada con esta receta de Carmelilla para deleitar a mis comensales de cumpleaños, los muy valientes.
Se trata de una EMPANADA DE MORCILLA Y PERA, ¡toma ya! Esta Carmelilla es la caña, su blog Mis recetas de cocina es una pasada (también, como todos los que os he presentado hasta ahora) y además le tengo un cariño especial porque fue uno de los primeros que puse en favoritos cuando me comenzó a dar esta “fiebre” por cocinar y porque la chica vive en Ponferrada, tierra a la que también le tengo mucho aprecio, los meses que estuve trabajando allí fueron fantásticos (anda que no ha llovido ya) y todavía conservo buenos amigos de esa tierra. Tenéis que visitar El Bierzo, es precioso, se come muuuuuy bien y, además, para rematar, la gente de allí es ENCANTADORA (con mayúsculas).
Pero, que me voy por las ramas, volviendo a la receta, os diré que me gustó mucho, sobre todo por lo fácil que fue de hacer. Lo que más me sorprendió fue la masa, que estaba yo un poco asustada por si fracasaba, pero que fue muy, muy sencilla: se ligó bien, no es nada pegajosa y está rica, rica. Seguro que la repito con otros rellenos. La morcilla no es que sea mi pasión, pero entre los invitados, eran varios los adictos, así que había que darles el gustazo, claro.
¡Ah!, esta receta va dedicada a Judith y Lucía, que me la han pedido encarecidamente, ¡jua, jua! Rubia, morena…¡va por vosotras!

Si queréis ver la receta original de Carmelilla, pinchad aquí.


Y esta es la mía:

INGREDIENTES
Para el relleno
1 cebolla
30 gramos de mantequilla
30 gramos de aceite de oliva
70 gramos de nata líquida
½ cucharadita de sal
¼ de cucharadita de canela
¼ de cucharadita de pimienta
¼ de cucharadita de nuez moscada
2 morcillas pequeñas de arroz
2 peras conferencia
1 huevo batido para pintar la empanada

Para la masa
400 gramos de harina
180 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
70 gramos de agua
1 huevo
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de levadura Royal



PREPARACIÓN
Se comienza con el relleno. En una sartén, se pone la mantequilla con el aceite y se echa la cebolla picadita para sofreír un poco.

Cuando ya esté blandita, se le añade la sal, pimienta, nuez moscada y canela, además de la nata y se le da bien vueltas para que se mezcle todo. Después de un ratito mezclando, se retira del fuego y se reserva.
Ahora vamos a meter mano a la masa. En un bol profundo y grande (o en la encimera, si se prefiere) se pone la harina, la mantequilla (si está muy fría, meterla un rato en el microondas para que se ablande y se pueda trabajar mejor con ella), el agua, el huevo, la sal y la levadura Royal. Se remanga uno y se mezcla con las manos hasta que quede una masa fina y suave.
Se divide la masa en dos y se estira una parte con el rodillo; esta será la base de la empanada. Con cuidado, se pone la base en la bandeja de horno donde se vaya a hacer la empanada, sobre papel vegetal mejor, para que no se pegue a la bandeja.
Ahora ya se puede poner el horno a precalentar a 180ºC.
Sobre la base se echa la mezcla de cebolla hecha con anterioridad, cubriéndola toda, dejando los bordes libres para luego poder cerrarla con más facilidad.

Ahora se cogen las dos morcillas y se desmenuzan sobre la cebolla
El siguiente “piso” será de pera. Hay que pelar las dos peras y cortarlas en rodajas para poner encima de la morcilla, cubriéndola toda.
Se coge la otra parte de la masa y se estira como la primera, para hacer la “tapa” de la empanada. Se pone por encima y se cierra bien para que no se salga por los lados.
Se pinta con un pincel untado en huevo batido y se pincha toda la masa para que no se hinche dentro del horno cuando se empiece a hacer.
Deberá estar en el horno durante aproximadamente media hora para que se haga bien.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Lo primero, el tema masa, que seguro que es el que más asusta. Por lo menos a mí, que estaba preocupada por si no salía bien, ya que era la primera vez que la hacía…¡pues ningún problema! Es una masa de lo más sencilla, apenas hay que amasar para que se mezcle todo bien y quede suave y, lo que más me gustó, no es nada pegajosa, así que se puede trabajar muy bien. Incluso cuando la tienes que estirar, no es necesario ni que enharines la mesa de trabajo, porque no se pega a la encimera como una maldita.

Otra cosa es lo de darle forma a la masa. A mí me resultó lo más difícil, porque era muy complicado que quedara un rectángulo más o menos decente para que la empanada no pareciera una aberración de la naturaleza. Tuve que estar dándole con el rodillo para todos los lados hasta que quedó algo como lo de la foto, uf!, todavía me duelen las palmas de las manos de apretar…pero mereció la pena, que conste.

Para que la cebolla quede bien picadita, si no tenéis mucha soltura con el cuchillo, como es mi caso, lo mejor es meterla en trozos en la picadora y que la maquinita haga el resto. Siguiendo con el tema cebolla, yo puse sólo una (en vez de medio kilo, como venía en la receta original de Carmelilla) por si luego sabía mucho, pero la verdad es que no noté nada, así que me voy a atrever a poner dos bien gorditas en la próxima que haga.

Las medidas de los condimentos (sal, pimienta, nuez moscada y canela) son los que yo puse, prefería quedarme corta que no pasarme, pero creo que para la siguiente me atreveré con más cantidad, como con la cebolla. Y también creo que pondré más pera, para que se note más aún el contraste de sabores. Yo las pelé, pero Carmelilla comenta en su receta que se puede poner la fruta con la piel.

No se os olvide pinchar la empanada, que si no luego se hincha dentro del horno. Eso sí, tened cuidadito al pincharla, porque yo casi la destrozo. Es que las peras estaban un poco duras y era difícil pincharlas, así que tuve que ir despacio después de ver que con el primer pinchazo el tenedor casi me levanta toda la masa, ¡qué susto!

Si no tenéis tiempo, como me ocurrió a mí, podéis hacer esta empanada el día anterior. Yo lo que hice fue dejarla toda preparada sin cocinar y guardarla en el horno bien forradita de film transparente para que no se secara. Así, al día siguiente, sólo tuve que pincharla, pintarla con huevo batido (algo opcional que yo hice para que quedara más bonita, le da un brillo chulo) y hornearla.

lunes, 27 de abril de 2009

Bea y su mejor regalo de cumpleaños

No tengo palabras…¡me han regalado por mi cumpleaños una panificadoraaaaaaaa!!!!!!!!! Gracias, gracias y mil gracias. Si es que tengo un novio que no me lo merezco. Amigos, lo siento, vuestros regalos molaron mucho, pero este cacharrito del que tenía yo ganas por puro capricho (lo reconozco) desde hace tantos meses, ha sido lo más de lo más.
Aquí va otra foto para que la podáis ver desde todos los ángulos, ¡je,je!Ahora voy a ponerme a buscar recetas en Internet como una loca para sacarle el máximo partido. Se admiten sugerencias de alguna que ya sepáis.
Además, también completo la cocina con otros regalitos chulos, como estos…


y también completo el armario con ropa nueva, que me hace mucha ilusión, ¿eh?, aunque lo mejor es que pudiéramos juntarnos tantos a celebrarlo (lo digo ahora, una vez pasados los agobios de “¿qué cocino?”, “¿será suficiente?”, “¿les gustará?”, claro).

Muchas gracias a todos y nos vemos para celebrar los 33 en nada, que el tiempo ahora pasa volandoooooooooo!!!!








domingo, 26 de abril de 2009

Bea está de cumpleaños

Pues sí, nada menos que 32 añitos que cumplo hoy…cómo pasa el tiempo. Os lo digo por si queréis felicitarme, ¡jeje!, que me hace ilusión, oye. Una con los años se vuelve así de sensible, :).
Ahora ya me da lo mismo cumplir años, he aprendido que lo mejor es que sigan pasando, pero me acuerdo que hace un tiempo me daba una rabia cumplir…Además, con lo bien que me conservo, todo el mundo me echa 25, así que yo encantada, ¡jua, jua! Es una cualidad que comparto con mis amigas, ¿verdad Zetas?
Ayer celebré por adelantado el cumpleaños con una comida en mi casa que me llevó algo de tiempo y bastante estrés porque cada vez se sumaban más invitados!!!! pero de la que, más o menos, salí airosa. Es que cuando viene mucha gente a comer, soy muy mala para calcular y siempre temo quedarme corta.
El caso, que os dejo unas fotos de algunos de mis platos como adelanto y, poco a poco, iré poniendo las recetas por si os gusta alguna y os animáis, porque no son nada del otro mundo, ni muy rebuscados, así que, como siempre, los puede hacer cualquiera.
¡Feliz día de domingo a todos!

Quiche de carne Flanes de queso

Empanada de morcilla y pera

Empanada de jamón y queso