miércoles, 29 de octubre de 2014

Pasta con mejillones





Esta es una de esas recetas que llegan de casualidad, porque te encuentras con los ingredientes por la nevera, porque te apetece buscar algo nuevo, porque no quieres liarte mucho en la cocina pero quieres algo rico…y entonces trasteas en los blogs de cocina, encuentras algo que te llama la atención, que se ajusta a tus preferencias culinarias de ese día…y que una vez que lo pruebas, sabes que esa receta ha llegado para quedarse.



O al menos eso es lo que me ha pasado a mí con esta pasta con mejillones. Simplemente tan deliciosa, que creo que va a ser la base para otros platos de pasta y que los mejillones darán paso a otros acompañantes para los espaguetis.



La receta es del blog Cocina Costarricense, de Luis González, quien me ha conquistado con su sencillez de plato, así que investigaré más en sus recetas, prometido.



Si queréis ver la receta original de Luis, pinchad aquí.



Y esta es la mía:


INGREDIENTES

Espaguetis
Una cebolla
Aceite de oliva
Dos cucharadas de ajo en polvo
Una hoja de laurel
200 gramos de salsa de tomate casera
Un litro de caldo de pollo
Una cucharada de azúcar
Mejillones al natural



PREPARACIÓN



En una sartén con buen fondo se echa el aceite y la cebolla bien picada. Cuando esté blandita y transparente se añade el ajo en polvo, el laurel y la salsa de tomate. Se remueve bien y se deja cocinar un rato.



Al mismo tiempo, en un cazo se prepara del caldo de pollo con pastillas, servirán dos para el litro que se quiere hacer.



Cinco minutos después, se añade el caldo a la sartén y el azúcar. Cuando comience a hervir se agrega la pasta, que se hará en ese caldo, así que hay que dejarla hervir, según gustos, entre diez y quince minutos.



Finalmente se añaden los mejillones y se deja cocinar unos minutos más, para que se mezclen los sabores. Servir y disfrutar de este original plato de pasta.



OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


Echad un vistazo a la receta original, porque tiene algunos ingredientes extra que yo no tenía y que seguro le dan un toque más especial todavía. Por ejemplo, vino blanco: echar un buen chorro junto con los mejillones en el último paso seguro que le aporta más sabor. Y servir después el plato espolvoreado con queso rallado.


Sobre los mejillones, se pueden utilizar en lata o congelados, pero siempre al natural. Yo usé unos congelados de Mercadona que ya están cocidos y limpios y es mucho más rápido.

Utilizad un buen tomate frito casero, eso aportará un extra al plato. Pero si no, siempre se puede tirar del comprado de toda la vida, claro.

Sobre el tema de la cantidad de pasta por comensal, yo pongo unos 100 gramos por persona y eso da para un buen plato, os lo aseguro.

Aunque veáis que hay mucho caldo cuando pongáis a cocer la pasta, no os preocupéis, irá consumiéndose poco a poco, no quedará un plato caldoso. Si veis que se seca mucho (como me pasó a mí, ¡ejem!) siempre podréis añadir algo más de caldo de pollo a la cocción.

¿Con qué más ingredientes creéis que puede quedar bien este plato de pasta? Es que, en serio, quedan tan ricos, que tengo que probar otras versiones. Quizá con algo de carne picada… ¿más ideas?
 

 

3 comentarios:

Esther Outón dijo...

Para mi esta pasta es la mejor del mundo mundial, con el toque que le ponen los mejillones, es una delicia de plato, te ha quedado espectacular.....Besss

Luis González dijo...

Recetas que encantan, que atrapan, que se adaptan y al final todas son exitosas. Que bueno el giro que les aplicado a la pasta de cocinar en caldo. Ya tendré que repetir para saborearlo también!
He estado un poco lento en mi blog, por estar pegado del facebook, pero a pocos retomo el espacio donde nací en la red, al tiempo de volver a antojarme y apuntarme con nuevas recetas como las que estoy viendo en tu espacio.
Un saludo desde el país Pura Vida.
Costa Rica

Bea la cocinillas dijo...

Gracias Esther, yo siempre había comido la pasta con carne y esta receta me ha sorprendido!
Luis, gracias por compartir estas cosas tan ricas. Es estupendo estar conectados así a pesar de la distancia. Te seguiré la pista...