lunes, 22 de febrero de 2010

CALDO DE VERDURAS

Lunes. Empecemos la semana con una receta verdaderamente sencilla, pero de la que, paradójicamente, me siento especialmente orgullosa. Porque es algo casero de verdad y, sí, mucho bizcocho, mucha galleta, mucho postre….pero, entre nosotros, me siento más cocinillas cuando hago estas cosas de toda la vida, qué queréis que os diga. Será el síndrome del ama de casa, que estoy volviendo a padecer después de estar ya un mes (sí, justo hoy hace un mes) ejerciendo sólo esta sagrada profesión sin remunerar. En fin.

La receta la saqué de uno de los blogs en los que, los cocinillas como yo, más podemos aprender, porque te lo explican todo de maravilla. Se trata de Javi Recetas, donde, con inmensa paciencia, Javi va explicando desde platos elaborados hasta las cosas más sencillas como esta.

Si queréis ver la receta original de Javi, pichad aquí.

Y esta es la mía:


INGREDIENTES


250 gramos de champiñones

1 puerro

1 pimiento verde

1 trozo de calabaza

1 cebolla

2 zanahorias

1 tomate

Perejil

Laurel

Pimienta negra

1 cucharadita de sal

6 cucharadas de aceite de oliva

1 litro y medio de agua


PREPARACIÓN


Lo primero de todo es tener las verduras preparadas, limpias y cortadas, para irlas echando en la cazuela.

Empezamos por los champiñones, el puerro, las zanahorias y la cebolla.

En la cazuela donde vayamos a hacer el caldo, se echa el aceite de oliva y se enciende el fuego. Cuando el aceite esté caliente, se añaden estas primeras verduras, ya cortadas, con la sal.



Se dejan rehogar durante un cuarto de hora, removiendo de vez en cuando para que no se quemen o peguen en el fondo.


Mientras tanto, vamos cortando la calabaza, el tomate y el pimiento.

Cuando haya pasado el cuarto de hora, es el momento de añadir a la cazuela el agua, a temperatura ambiente, el resto de verduras y las especias: laurel, pimienta y perejil, al gusto.

Hay que subir un poco el fuego para que el agua hierva y, una vez conseguido, bajar a fuego medio y dejar cocer durante 45 minutos sin tapar la cazuela.


Cuando haya terminado, es el momento de colar el caldo a otro recipiente. Las verduras se desechan, pues ya han soltado en el agua toda la sustancia que tenían.

Ya está listo para consumir o, cuando enfríe, poder congelarlo y tener siempre a mano un rico caldo de verduras casero.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


Primero y, ante todo, aunque siempre lo aconsejo, esta vez con más razón, pues viene muy bien explicado (yo lo he resumido bastante). No dejéis de leer la receta original de Javi, porque vais a aprender un montón. Para empezar, cómo cortar de manera correcta cada una de las verduras que componen este caldo. También da consejo sobre cómo enfriar el caldo, entre otras cosas.


Como imaginaréis, este caldo se puede hacer con las verduras que más os gusten. Yo, por ejemplo, añadí calabaza que tenía congelada desde hacía tiempo y a la que quería darle salida. Si veis la receta original, os daréis cuenta de que Javi también añadió a su caldo apio y nabo, que yo no tenía.


No sé si será el temor de principiante, pero, durante todo el proceso (menos los últimos 45 minutos de cocción) yo estuve muy atenta a la cazuela, removiendo de vez en cuando las verduras con una cuchara de palo para que no se me quemaran, no la fuera a fastidiar.


Último consejo: conseguid un colador grande para pasar el caldo a otro recipiente. Yo sufrí un montón para poder hacerlo con mi pequeño colador de toda la vida, con un ojo en la cazuela para que no se me vinieran encima las verduras y otro en el colador para que no se me resbalara….en definitiva, una odisea. Por eso no hice fotos de ese momento, ¡no tenía manos para sujetar también la cámara!


Se trata de un caldo puede servir para tomar como consomé, totalmente aconsejable, como ser base para otros platos bien ricos. Yo, por el momento, he optado por el primero. Acompañado por una ensalada de canónigos, queso de cabra y uvas pasas ha sido mi cena algún que otro día. Y, como os imaginaréis, el sabor no tiene nada que ver con cualquier caldo de verduras comprado. Rico, rico de verdad.






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9 comentarios:

Akane dijo...

Qué buen color tiene!
No hay nada como un buen caldo casero, eso es verdad; merece la pena el tiempo que se tarda en hacerlo. Además es una receta muy versátil, como bien dices se pueden usar cualquier tipo de verduras, por lo que viene ideal para dar salida a las que anden por la nevera demasiado tiempo.

Buen inicio de semana ;)

Un abrazo

Laura. dijo...

Vaya un caltito que te has marcao! tiene un aspecto estupendo, pero me perdonaras, voy a oler el tiramisu que veo por aqui abajo ...jaja

Besos!

Laura y Paloma dijo...

Dí que sí Bea, si es que en este tiempo además es lo que pide el cuerpo. Cuando se dice caldo se suele asociar al de pollo de toda la vida, pero ahí está también el de verduras que además seguro que te ha quedado riquísimo (nada de pastillas de Avecrem, ni comprados, el casero como éste el mejor).

Un beso!

Bea la cocinillas dijo...

Akane,
para el próximo, combino otras verduras a ver qué tal.
Laura,
te perdono, te perdono. Lo de abajo es muuuucho más apetecible. Aunque es verdad que el caldito está bien rico, eh?
Laura y Paloma,
pues eso....qué viva lo casero!!!!

Eva dijo...

Menudo caldo guapa, no me extraña que estés orgullosa de él, si lo has mimado como a un hijo!!! me encanta, es de los ricos de toda la vida, y me encanta la cena que te has preparado mas de una noche, qué gustazo por favor!!! Un besote

Anónimo dijo...

esta me la apunto y la hago hoy mismo!!!!

muy rico, de verdad

Paz

Bea la cocinillas dijo...

Eva,
como a un hijo, jajaja! me parto. Pero tienes razón, lo hice con mucho cuidadito y cariño, por si acaso salía mal....
Paz,
con esto sí puedes, ¿verdad? nada de grasas ni calorías, pero está rico, yuju!

antonia dijo...

¡qué rico! y con el invierno que está haciendo, es lo que más apetece, de verdad, aunque sea seguido de un postre más engordante....

Bea la cocinillas dijo...

Antonia,
por supuesto, el postre que no falte nunca!