lunes, 1 de febrero de 2010

CROISSANTS


Una y no más. Bueno, quizá dentro de un tiempo repita, pero es que, como diría mi madre, me meto en unos berenjenales….A ver, porque si yo soy cocinillas, es decir, si apenas tengo idea de esto y estoy aprendiendo, ¿a qué me meto a hacer croissants? Y es que las masas me pierden, me encanta embadurnarme las manos, amasar, ver cómo va cogiendo forma, tener el olor de la mantequilla el resto del día entre los dedos…soy una enamorada de las masas, qué queréis que os diga, ¡je,je!.

Y además, la culpa de esto la tiene el blog Uno de dos, recién descubierto, que te deja unas fotos maravillosas, te hace sentir que la receta es fácil y, ¡tachán! ya has caído y te encuentras durante dos días, ¡dos días!, haciendo masa madre, esperando “levaciones”, amasando hasta que te duelen las manos (y no exagero, porque tengo agujetas no sólo en las palmas de las manos, sino también en los antebrazos y en la espalda…de juzgado de guardia, en serio), dando forma, esperando levados otra vez…, en definitiva, preparando y haciendo croissants.

Aunque, claro, debido a mi actual situación, tiempo es lo que me sobra. Así que por eso me animé también. Y porque hacía poco que había visto la última película de Meryl Streep, “No es tan fácil”, y me había quedado con la escena en la que ella, dueña de una panadería genial, y Steve Martin se pasan la noche haciendo croissants en plan romántico de parejita feliz. Y parece fácil, como también me “engañó”, Pamela, de Uno de dos. En resumen, que la necesidad de probar a hacerlos la tenía ya latente y fueron las circunstancias (película, blog maravilloso, demasiado tiempo libre) las que se encargaron del resto.


Eso sí, aunque estoy despotricando un montón, también confieso que este fin de semana nos hemos puesto “morados” en el desayuno. Porque además de los ricos croissants (a pesar de su “extraña” forma) hice biscotti (de los que pronto pondré la receta) y las magdalenas de mandarina, que ya no me acordaba de que estaban tan ricas (es mi primera receta del blog, cómo pasa el tiempo, si queréis recordarla, os la aconsejo, pinchad aquí).


En definitiva, sentaros si vais leer la receta, porque tenéis para laaaargo.

Si queréis ver la receta original de Pamela, pinchad aquí.

Y esta es la (sufrida) mía:


INGREDIENTES

500 gramos de harina de fuerza

1 sobre de levadura seca de panadero (o un cubo de 25 gramos de levadura fresca)

250 mililitros de leche

12 gramos de sal

70 gramos de azúcar glass

250 gramos de mantequilla


PREPARACIÓN


Armaos de paciencia, reservar dos días para vosotros y…¡al ataque!

Lo primero es preparar la masa madre. Para ello, se templan 125 mililitros de leche y, en un bol, se echan 100 gramos de harina con la levadura. Poco a poco, se añade la leche templada y se mezcla, hasta que sea una masa más o menos homogénea. Se cubre el bol con film transparente y se deja reposar durante 2 horas en un lugar cálido (yo lo dejé en la encimera, en un sitio resguardado). La masa estará lista cuando haya crecido y esté con burbujas en la superficie.

Pasado el tiempo, en otro bol se echa el resto de la harina (400 gramos), los otros 125 mililitros de leche, la sal y el azúcar. Tras remover todos estos ingredientes, se añade la masa madre y se comienza a amasar, hasta que esté todo integrado y se haya conseguido una masa blandita y un poco pegajosa. Se forma con ella una bola, se envuelve en film transparente y se deja en el frigorífico hasta el día siguiente.


¡Buenos días! ¿Preparados para continuar? Aún queda muuucho trabajo, pero no os quiero desanimar.

Lo primero es sacar la mantequilla de la nevera y dejarla a temperatura ambiente durante 10 minutos. Pamela recomienda aplastar un poco la mantequilla hasta conseguir un rectángulo de 1 centímetro de grosor y reservar envuelta en film transparente en la nevera.

Ahora viene lo divertido, a ver si me explico bien. Se saca la masa y se estira formando un rectángulo. Habrá que echar harina para trabajarla mejor, pero siempre teniendo en cuenta después que habrá que quitarle el exceso de harina que quede pegado a la masa. Cuando tengamos un rectángulo de un grosor aproximado de 1 centímetro, se coloca la mantequilla en el centro de la masa, que se tiene que doblar cubriendo la mantequilla, es decir, como si tuviera dos solapas. Ahora se vuelve a amasar, con cuidado para que no se salga la mantequilla por los bordes. Se forma otra vez un rectángulo y se vuelve a doblar como si tuviera las dos solapas. Después, se cierra como un libro y se cubre con film transparente para meterla en la nevera y dejarla reposar durante media hora.


Esta operación se tiene que repetir otras dos veces, con la media hora de reposo en el frigorífico. La última vez que se deje la masa en la nevera, deberá estar más tiempo de reposo, así como una hora mínimo.

Ahora, por fin, llega el momento de darles forma a los croissants. Se va estirando la masa lo más finamente posible y se hacen triángulos de aproximadamente 13 centímetros de base y 18 de altura (yo los hice totalmente a ojo, así quedaron…).

Se le hace un pequeño corte en el medio de la base a la masa y se enrolla de abajo para arriba, intentando que el piquito del vértice se meta entre ese corte de la base.

Se van colocando en la bandeja del horno, forrada con papel vegetal.

Y, si os creíais que con eso ya habíais terminado…¡nooooo!. Ahora hay que dejarlos levar hasta que doblen su volumen, aproximadamente 2 horas.


Con el horno precalentado a 200ºC, se baja hasta 170ºC cuando se meta la bandeja. Estarán hechos cuando empiecen a dorarse, unos 20 minutos.



OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


En esta ocasión…¡miles! Yo tuve un momento de angustia en el que casi tiré toda la masa a la basura, no os digo más. Allá van algunos consejillos:

El primero de todos: leeros atentamente la receta original, que está mucho mejor explicada que la mía (y las fotos demuestran que les salieron infinitamente más ricos). Y si podéis, alguna receta más de otros blogs, como hice yo, para que me quedara claro cómo habían que hacerlos. ¡Jopé! Es que esto es de máster culinario, la verdad, estudié un montón antes de ponerme manos a la obra.

Tened muy en cuenta las horas que se necesitan para hacerlos, porque así os organizaréis mejor. Os pongo mi ejemplo. Yo hice la masa madre a eso de las seis de la tarde y, dos horas después, a las ocho, ya estaba haciendo la masa que metí en el frigorífico para dejarla reposar toda la noche. La saqué a las doce del mediodía del día siguiente y me puse a amasar, enmantequillar y dejar en la nevera en total hora y media (las tres veces que había que dejarla durante media hora reposar). Bueno, el último reposado fue más largo, duró hasta que terminamos de comer. Luego, sobre las cuatro, ya me puse a hacer la forma de los croissants (fue ahí donde tuve la crisis y casi lo tiro todo a la m…). Y a eso de las seis y media estaba ya metiéndolos en el horno. Total, un día entero de 24 horas completas atendiendo a los benditos croissants.


Los míos no han quedado muy bonitos, porque, aparte de la forma amorfa (he salvado los “mejores” para que salieran guapos en la foto, así que imaginaos), no les eché ni brillo, ni glaseado ni mermelada ni nada por encima pincelado. Pero leeros la receta de Pamela, que lo explica muy bien y seguro que os quedan más vistosos. Yo es que no estaba para hacer más potingues, quería terminar ¡ya!.

El tema de la mantequilla es lo que me terminó de perder a mí. Primero, me parecía mucha cantidad y la eché de dos veces, en vez de los 250 gramos a la vez (que es lo que hay que hacer según la experta, a mí, ni caso, ¿eh?). Todo parecía controlado pero la hecatombe llegó en el último punto, cuando saqué la masa para formar los croissants. Ahí fue cuando “supuró” toda la mantequilla y se convirtió en una masa imposible de manejar. Respiré y me dije: “¿a la basura o hasta el final?”. Y ganó lo segundo, pero tuve que añadir mucha más harina para poder manejar toda esa masa grasienta y escurridiza. Pero eso no se hace, ¿eh? Yo sólo os aviso, para que trabajéis mejor la masa e intentéis que absorba bien toda la mantequilla.


En mi horno los croissants estuvieron hechos en 20 minutos y a Pamela se le hicieron en 14, así que me consejo es que, en la primera hornada, estéis atentos para ver cuánto tardan en hacerse, para que no se os queden crudos o se os tuesten mucho.

Por cierto, con esta cantidad a mí me salieron 20 piezas no muy grandes, de tamaño medio. Además, se pueden congelar y luego metiéndolos en el horno y ratillo saben como recién hechos.

¡Ah! pediros perdón porque esta vez casi no hay fotos del proceso, pero es que me era casi imposible coger la cámara con las manos embadurnadas y pensar en el ángulo de la foto al tiempo que recordaba cómo había que doblar la masa…sólo tenía mente para una cosa ese día. Además, la masa se estira bastante mal, es muy “chiclosa” y estuve con dolor de manos unos cuantos días (manos, brazos y espalda, como os he dicho antes).

Y vale, lo sé (y lo siento), con toda esta historia (anda que no me he extendido hoy) parece que la conclusión es que ni se os ocurra probar la receta. Noooo, espero no haberle quitado la ilusión a nadie. De hecho, estoy comiéndome uno bien rico mientras escribo. Vosotros probar, porque muchos no sois simples (a mucha honra) cocinillas y seguro que os salen unos croissants preciosos y riquísimos. Pero, sólo os digo ¡mucho ánimo!, jaja.







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19 comentarios:

Magdalena de Chocolate dijo...

Ayyyy Bea! Tienen buena pinta (aunque digas lo contrario) pero yo no creo que tenga la paciencia que tú tienes para hacer estos croissants... así que me conformaré con ver las fotos!! jeje

Ivana dijo...

ñam, ñam!! te han sobrado para mi desayuno??
besitos

Bea la cocinillas dijo...

Magda,
un día que estés aburrida, seguro que te animas. Como un reto personal, así me lo tomé yo, jeje!
Ivana,
pues....la verdad....nos los comimos casi todos. Los pocos que sobraron, al congelador para el próximo finde, que mola desayunar esos días cosas ricas.

Akane dijo...

Madre mía, es toda una aventura la que relatas! Ay, yo también casi caigo seducida por la receta de unodedos, pero sé que hacer croissants requiere tiempo, paciencia y algo de maña, y por el momento no me he animado... te felicito a ti por haberlo hecho! Que a pesar de todas las dificultades te quedaron muyu bonitos y seguro que riquísimos.

Con algunas otras masas me he visto en las mismas situaciones que tú... manos pringosísimas, necesidad de usar muchísima más harina, manos engarrotadas, dolor de espalda... Si es que cocinar es duro! :D

Un abrazo

PD. Qué ganas de ver tus biscotti; me has recordado que tengo ganas de volver a hornear unos :)

Bea la cocinillas dijo...

Akane,
es cierto, somos unas auténticas sufridoras, jiji! Los biscotti pronto, leí todas tus recetas antes de hacerlos y seguí las instrucciones de mi AIG, que me mandó unos de regalo y me encantaron.

Paula dijo...

Hola Bea, acabo de publicar yo también croissants ;). Si te sirve de consuelo las dos primeras veces (hechos con otras recetas) los tuve que tirar, pero esta tercera salieron perfectos y sin tener que hacer masa madre.

Si te animas prueba la mia ;)

Besos wapa, Paula
http://conlaszarpasenlamasa.cultura-libre.net

Bea la cocinillas dijo...

Paula,
qué casualidad, ni que nos hubiéramos puesto de acuerdo, jaja! Eso sí, ya me he pasado por tu blog y mis croissants no le hacen sombra a los tuyos. Una receta muuucho más rápida, habrá que probarla!

Magdalena de Chocolate dijo...

Pues no hemos tenido suerte... pero será cuestión de seguir intentándolo así que para el próximo me apunto!! :D

Unodedos dijo...

Hola guapa, qué ilusión que hayas hecho la receta aunque no hayas quedado muy contenta :(
Por las fotos que veo, no sé si estarían bien las vueltas ya que apenas veo láminas en la masa, no sé decirte, no lo aprecio muy bien.
Si hubieras hecho el glaseado seguro que hubieran ganado en sabor y aspecto. ya una vez hecho todo ese trabajazo...por un poco más jajaja
Pero vamos que yo los veo estupendos y si de sabor te han gustado, mejor que mejor ;)
Besos, Pami!

Bea la cocinillas dijo...

Pami,
gracias por la visita. Toda sugerencia y consejo son bienvenidos, sobre todo si son de experta como tú. Puede que no diera bien las vueltas, lo más probable, pero, lo que tú dices, de sabor estaban buenos así que...habrá que volver a intentarlo (cuando se me quiten las agujetas de los brazos) Y esta vez hago también el glaseado, lo prometo!

Eva dijo...

JAJAJA! Pero Bea, qué odisea mas simpatica, me he reido un monton, y qué bien hiciste de no tirar toda la masa en ese momento de crisis, pero si te han quedado monisimos y muy originales, aunque estén sin pintar o barnizar, seguro que estaban buenisimos, y seguro que es una experiencia que vas a recordar con cariño, jeje. Besotes y gracias por pasarte por mi blog a felicitarme por los muffins, ya me contaras que tal si los haces. Ahhh, y salio mi receta, pero podia haber sido la tuya, es buenisima también!!! besote

Laura y Paloma dijo...

Jajaja. Bea, te entendemos perfectamente. Resulta que nosotras intentamos hace un par de semanas hacer croissants también con la receta de un libro y nos salieron más o menos como a tí.

Algún día lo intentaremos de nuevo con más tiempo, pero fue un poco desastre porque al echar la mantequilla, doblarlo y pasar el rodillo, sin saber cómo, empezaron a salir pegotes de mantequilla (como cuando se hunde un barco en los dibujos que aparecen mil agujeros con agua, igual).
Los croissants no podrán con nostras! jeje
Un beso!

sara dijo...

Para quitarse el sombrero Bea!! Madre mia! Qué curro que te has pegado y te han salido maravillosos! Algún día me atreveré yo...jeje
Pasate por mi blog, por cierto, que he dejado una sorpresita para ti!
Bs!!

Anónimo dijo...

Bea,qué quieres que te diga?. Que si todos los berenjenales en los que te metes te salen igual, puedes estar de enhorabuena!!. Tienen una pinta excelente.
Anda, ya que dices que tienes tiempo, escríbeme al mail, por fa y me cuentas cosillas de por ahí.

Un besote

Ana

mese dijo...

Seguro que la próxima vez te quedan mejor. A mí me pasó lo mismo la primera vez que los intenté, pero al final se consiguen.
Besos

Bea la cocinillas dijo...

Eva,
sí, yo ahora también me río, pero qué mal rato pasé. Ya te contaré cuando pruebe esos maravillosos muffins ganadores...
Laura y Paloma,
yo también volveré a intentarlo. Quizá me anime con la receta que ha publicado Paula, de Con las zarpas en la masa, que parece más sencilla.
Sara,
muuuuuchas gracias!!! Mi primer premio, qué ilusión. Cuanto tenga un rato lo cuelgo en el blog...
Ana,
lo sé, te debo un mail, a ver si me pongo...
Mese,
supongo que el "truco" está en intentarlo, intentarlo y volverlo a intentar. Gracias!

Maite (Mai) dijo...

Que ricos Bea! un desayuno de lo más importante, verdad? auqnue estas cosillas caen picando a lo largo de una tarde... por lo menos en casa no duran:-)
Besos

Bea la cocinillas dijo...

Mai,
si es que los desayunos de los fines de semana son los mejores!!! y quiero ayudar a ello, jeje! Pero tienes razón, luego vas picando, picando...una perdición!

titi dijo...

Jooo que ricos!! aunque he de reconocer que me da un poco de pereza, tanto lio... despues de los roscones he acabado un poco saturada de masas y levaciones... jejeje pero te prometo que algun dia la intentare.
Besos!!!