lunes, 15 de junio de 2009

Bea vuelve a copietear

Sin piedad, sin escrúpulos, sin mala conciencia…es lo que tiene probar en casa de unos amigos un postre tan rico. He vuelto a pecar, digo copiar, a mi amiga Henar. Sé que me lo perdona. Esta vez, hizo en su casa una deliciosa TARTA DE FRUTAS bien fresquita que fue todo un delicioso descubrimiento y que no me pude resistir a hacer para inaugurar la temporada de cenas en la terraza de casa, ahora que parece que ha llegado el buen tiempo (crucemos los dedos).

Y, lo mejor de todo, se hace en un “pis-pas” y sin ninguna complicación. Ya veréis cómo en cuanto leáis lo sencilla que es, os ponéis manos a la obra todos. Sin excepción.


INGREDIENTES

1 lámina de hojaldre

1 sobre de Flanín

750 mililitros de leche

6 cucharaditas de azúcar

Un puñado de fresas

2 plátanos

Azúcar moreno



PREPARACIÓN

Se descongela el hojaldre, si no es fresco, hasta que se pueda desdoblar bien y se extiende en el molde donde se vaya a hacer la tarta, dejando que sobresalga por los bordes. Se pica toda la base con un tenedor y se mete al horno, durante diez minutos, a 200ºC.

Mientras tanto, se prepara la crema. Para ello, se pone a calentar medio litro de leche en un cazo con el azúcar. El resto de la leche se echa en un vaso y allí se deshace el contenido del sobre de Flanín. Cuando la leche del cazo empiece a hervir, se echa la leche del vaso y se remueve constantemente hasta que la mezcla espese.

Transcurridos los diez minutos del hojaldre en el horno, se saca para echar encima la crema y se vuelve a meter al horno, también a 200ºC, otros diez minutos más. Con ello se conseguirá que se termine de hacer el hojaldre y que la crema coja consistencia.

En ese tiempo de segundo horneado, se parten en rodajas las frutas, tanto los plátanos como las fresas, previamente lavadas y quitadas el rabito.

Cuando se haya acabado el tiempo de horneado, se saca la tarta y se coloca por encima de la crema, ya más sólida, las rodajas de fruta.

Cuando la tarta se haya enfriado un poco, se espolvorea por arriba con azúcar moreno y se mete al frigorífico, un mínimo de dos horas, para que esté fresquita a la hora de comer, porque se sirve fría.

OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Como veis, es muy sencilla, pero aquí os dejo algún consejillo por si acaso todavía os echa para atrás esta receta.


Primero, el tema hojaldre. Lo mejor que podéis hacer es, antes de extenderlo sobre el recipiente que vayáis a usar, untar con mantequilla o aceite la base, para que después sea más fácil de servir y no se pegue en el fondo. Es importante también que pinchéis el hojaldre con un tenedor por toda la base, para que se haga pero que no suba. Además, también hay que dejar que suba por los bordes, para que pueda contener mejor la crema sin peligro de que se desborde por algún lado.


Ahora el tema crema. Yo usé un sobre de Flanín y ponía que para hacer natillas había que utilizar medio litro de leche, que sería un litro si lo que se quería hacer era un flan. Como yo no quería ninguna de las dos cosas, opté por la calle de en medio, es decir, usar 750 mililitros de leche. Si vosotros conseguís una crema consistente, no hace falta que la echéis en la base y la metáis al horno. Pero si, como yo, os queda un poco líquida (o eso parecía en un principio, sin dejar que se enfriara, claro) pues el truco de meterla un rato en el horno, al tiempo que se termina de hacer el hojaldre, parece que no falla. Así, éxito seguro.

Lo de tener el hojaldre en el horno 20 minutos (diez solo y otros diez con la crema) es opcional. Quiero decir, quizá os guste el hojaldre más doradito y hecho, así que tendréis que dejarlo más. A mí me gusta más blanco y blandito, eso va en gustos, vosotros lo veis a través del cristal de la puerta del horno y decidís.


El plátano y la fresa pueden variar. Yo eché mano de ellos porque eran las únicas frutas que tenía en casa, pero, por ejemplo, mi amiga Henar también le echó a la suya kiwi y quedó bien rica. Echad la fruta que más os guste. Cuanto más colores tenga, más bonita queda.


Lo de echar azúcar moreno por encima antes de meterla al frigorífico para que se enfríe fue un invento mío. El azúcar se deshizo un poco y quedó como una especie de almíbar dulce y le dio color dorado. Se puede prescindir de ella, pero le añadió un buen sabor.


¿Qué, es fácil o no? Pues ahora en verano es un postre de los más refrescante y rápido de hacer, que también es importante, así que…¡todos a la cocina!



6 comentarios:

Laura. dijo...

Muy rica Bea, estas tartas son muy socorridas y dan muy buenos resultados,Besos!

Bea la cocinillas dijo...

Laura,
gracias, como siempre. La verdad es que ha sido todo un descubrimiento y me ha encantado por lo fácil que es, lo rica que queda y lo mucho que gusta a todos. Postre perfecto.

Akane dijo...

Qué rica! Usar hojaldre y fruta fresca para un postre rápido nunca falla, siempre salen deliciosos :) Nunca he probado la combinación de plátano con fresas, pero sé que son dos frutas que van muy bien así que seguro que es una tarta riquísima. No me extraña que le gustase a todos :D

Besos!

Bea la cocinillas dijo...

Akane,
sí, está mal que lo diga, pero gustó...y mucho, jaja! Tienes que probarla

Anónimo dijo...

Muchas gracias Bea por la receta! Para nochevieja hice una de fresas y otra de kiwi y salieron buenísimas! Se pensaban que eran compradas jeje
Bessiss
Paula

Bea la cocinillas dijo...

Guau! ¿Encontraste fresas en esta época del año? Qué envidia! Me alegro de que te saliera bien y gustara. Besos!