martes, 15 de diciembre de 2009

Bea cambia de espíritu

Mi espíritu navideño es similar al del pavo que sabe que va a ser rellenado, cocinado y servido en la cena de Nochebuena, para que os hagáis una idea. Pero cuando se trata de hacer recetas nuevas y, sobre todo, de estrenar mis últimas adquisiciones culinarias, puedo llegar a ser más navideña que los Reyes Magos (porque yo, lo poco que soy, lo soy de los Reyes Magos, que conste…y de Belén).

El caso, que había que darle salida a los cortapastas de motivos navideños que tengo en mi colección, así que me decidí por estas GALLETAS NAVIDEÑAS ESPECIADAS.

Para que fueran un éxito, nada mejor que seguir los consejos de la “number one” de las galletas en la blogosfera, que no es otra (estaréis todos de acuerdo) que mi tocaya Bea, de El rincón de Bea. En pocos meses se ha hecho con el trono de reina de las galletas (que no monstruo, ¿eh?) con méritos propios, así que probé a hacer estas galletas con su receta base y luego le añadí, para darle ese toque navideño, nuez moscada y jengibre, que tan buenos resultados me ha dado en otras recetas, como esta.


Está para la Kitchen Aid, pero si queréis ver la receta original de Bea, pinchad aquí.


Y esta es la mía:


INGREDIENTES (para aproximadamente tres docenas de galletas)


125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente

125 gramos de azúcar glass

1 huevo

325 gramos de harina tamizada

1 chorrito de leche

1 cucharadita de nuez moscada

1 cucharadita de jengibre


PREPARACIÓN


En un bol, echad la mantequilla y batirla un rato, después añadir el azúcar glass y seguir batiendo hasta que se mezclen bien los dos ingredientes.


Añadir la cucharadita de nuez moscada y de jengibre para incorporarlas a la mezcla y luego echar también el huevo batido. Seguir batiendo.

Ahora es el turno de la harina. Hay que ir añadiéndola poco a poco, mientras se integra con una espátula de silicona al resto de la mezcla. Cuando esté a punto de terminarse la harina, la masa se empezará a desmigar, así que es el momento de añadir un chorrito de leche para que toda la masa vuelva a ligarse.


Una vez conseguida la masa, se hace una bola con ella y se envuelve muy bien en papel film transparente, para meterla en el frigorífico durante, al menos, tres horas.


Cuando vayamos a preparar las galletas, sacamos la masa de la nevera y la partimos en cuatro trozos, para ir estirando uno por uno y hacer las galletas.


Poner a precalentar el horno a 180ºC.

Ahora llega lo más divertido, usar los cortapastas para hacer las galletas.




Hornear durante diez minutos y dejar enfriar en una rejilla.


OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO


Son muuuy fáciles de hacer, en serio, y sobre todo gracias a los consejos de Bea, pero ahí van unas observaciones de principiante:


Como dice Bea siempre, es importante que la mantequilla no esté derretida al microondas, sino que está blandita a temperatura ambiente. Ese supuso mi único problema porque, al no tener la Kitchen Aid, me fue un poco complicado hacer que la mantequilla se deshiciera sólo con la “fuerza” de mi brazo y la batidora de mano, ya que se me pegaba todo el bloque de mantequilla en la batidora y no había manera. ¿Solución? Creo que, o bien troceas la mantequilla previamente o, como hice yo a la desesperada, la juntas con el azúcar y, con las manos bien limpias, empiezas a amasarla hasta que consigues una pasta en la que se ya se puede usar la batidora manual.


El tema del azúcar glass fue todo un descubrimiento. Había comprado para hacer el fondant, así que la aproveché también para estas galletas. La verdad es que se pueden hacer con azúcar normal, pero como la textura del glass es tan fina, se mezcla mucho mejor y se integra en un periquete.


Lo que me dio la vida fue el meter la masa en el frigorífico. ¿Os acordáis de mis pesares con las galletas de vainilla, que no había quien les diera forma? Pues la solución era tan fácil como meter la masa a la nevera. Así está dura y se puede trabajar muchísimo mejor con ella. Además, se pueden dejar todo el día y hornear las galletas al día siguiente si se prefiere.



Los diez minutos que tienen que estar las galletas en el horno son orientativos. Como bien dice Bea, el tiempo depende del tamaño y la forma de las galletas. En mi caso, por ejemplo, los muñequitos de nieve, que eran más pequeños, se me quemaron un poco. También influye el grosor que se les dé, es mejor dejarlas un poco gorditas para que no se quemen. Y, de todas maneras, si las galletas salen un poco blandas del horno, no importa, porque terminan de endurecerse fuera, cuando se enfrían en una rejilla.


Por supuesto, por último, a las galletas se le pueden añadir las especias o esencias que queráis, eso va en gustos. A mí me ha encantado la mezcla de nuez moscada y jengibre, pero también le podéis echar esencia de vainilla, limón….

Yo pienso experimentarlas todas, ¡ja,ja! Y las próximas….¡decoradas!



7 comentarios:

Laura. dijo...

Yo he preparado unas parecidas, estan riquisimas. Te han quedado estupendas, planitas, perfectas.
Besos!

Paula dijo...

Así me gusta, siempre positivo, nunca negativo (acento alemán, jajaj). Viva el espiritu navideño y galleteril.

Salu2. Paula
http://conlaszarpasenlamasa.cultura-libre.net

Bea la cocinillas dijo...

Laura,
seguro que las tuyas son espectaculares. Estoy deseando verlas. Estas galletas me están enganchando!
Paula,
al final me dejaré arrastrar por este espíritu que lo inunda todo, lo sé, snif! (y yo me dejaré.....)

Akane dijo...

Galletas navideñas! Dos palabras que juntas me hacen muy feliz xD
Esos cortadores me suenan! A ver cuándo estreno los mios.

Bonitas y ricas galletas, me encanta el toque de las especias.

Un beso

sara dijo...

Muy buenas, Bea estas hecha una artista!!
Bs!

Bea dijo...

Niñaaaaaa, la masa de las galletas a mano... un premio!!! te mereces un premio......que pasada!!! esto es amor al arte...

Otro consejito para la próxima. Antes de meter la masa en la nevera a enfriar, cortas la bola en cuatro, y la estiras entre dos papeles de hornear... la enfrias ya estirada, así se enfría más fa´cilemente y luego no te tienes que pelear con ella . SOlo sacas la masa de la nevera, cortas... y listo!!!


Un beso

B

Bea la cocinillas dijo...

Akane,
estoy deseando ver las maravillas que haces con los mismos cortadores....me dejarás a la altura del betún, pero no me importa, jeje!
Sara,
prueba, prueba, que son muy fáciles de hacer, en serio.
Bea,
tocaya! que bien tener una visita tuya, qué ilu! pues espero ese premio que prometes, jajaja! En serio, cuando una no tiene cacharritos maravillosos como esa adorada Kitchen Aid, hay que ingeniárselas como sea. Lo de estirar la masa antes de meter en la nevera mola....si tienes sitio en la nevera, jeje!
Besos a las tres