viernes, 10 de febrero de 2012

Pastela marroquí


Está sí que es una receta que tenía yo en mi carpeta (cada vez más grande) de “pendientes”. Y no es que no la hiciera porque no veía el momento, no. El problema era otro (y gordo): simplemente que no encontraba por ningún lado la pasta brick, básica para este plato. Por eso hace un par de semanas, cuando “apareció” ante mí en un supermercado, cuando hacía tiempo que ya había dado por perdida la búsqueda, casi se me saltaron las lágrimas de la emoción. Y ya no tenía excusa, había que hacer esta receta sí o sí.
Sabía dónde encontrarla, porque la había visto taaaantas veces….en el blog de Cerise divagando en la cocina. Pero resulta que cuando volví a él, ha desaparecido, lo que me dio mucha pena. Era un blog que en mis inicios en esto de la cocina miraba casi todos los días. ¿Alguien sabe algo de Cerise? Solo quiero que sepa que echo de menos esa cantidad de recetas ricas que ya no podré volver a ver más.
El caso que, buscando buscando, encontré esta receta en un blog que me ha gustado mucho, Jengibre y Canela del que saqué el otro día la sopa de tomate y al que me he enganchado absolutamente. Y resulta que Rakelilla había sacado en su día la receta del blog de Cerise, así que, algo es algo.

Si queréis ver la receta original de Rakelilla, pinchad aquí.

Y esta es la mía:

INGREDIENTES

Primera capa:

Pechuga de pollo

4 lonchas de beicon

4 láminas de pasta brick

Jengibre en polvo al gusto

1 cebolla

1 puñado de pasas


Nuez moscada


1 cucharadita de canela

1 cucharadita de curry

Segunda capa:

3 huevos

Tercera capa:


200 gramos de almendra fileteada

1 cucharada de agua de azahar

2 cucharadas de azúcar

1 cucharadita de canela

50 gramos de mantequilla derretida


PREPARACIÓN

En un poco de aceite en una cazuela se cocinan las pechugas enteras y se le añade después la cebolla picada muy finita, un poco de jengibre, nuez moscada, canela y curry. Se remueve todo bien y se cubre con agua, para que se vaya cocinando a fuego lento.
Cuando la carne esté cocinada, se retira y reserva junto al beicon, ya frito.
En un vaso con agua se introducen las uvas pasas para que se hidraten.
En la salsa que ha quedado de cocinar el pollo se echan los huevos batidos y se remueve para que quede bien integrado. Debe quedar algo parecido a huevos revueltos.
En un plato se mezclan las almendras con el agua de azahar, el azúcar y la canela
Desmenuzamos el pollo, ya frío, picamos el beicon y mezclamos todo con las uvas escurridas.

Ahora que ya están todos los ingredientes preparados, se pasa a montar el plato.

En un recipiente redondo resistente al horno se pinta el fondo con matequilla derretida y ya fría para poner la primera capa de pasta brick. Sobre ella, se extiende el relleno con el pollo, el beicon y las uvas pasas.




Se cubre esta mezcla con otra lámina de pasta brick y se echa ahora la mezcla del caldo con los huevos.
   

Se extiende una nueva lámina y sobre esta se reparte la mezcla de las almendras.



Por último, se cierra todo con la cuarta lámina de pasta brick y se pinta de nuevo con mantequilla, esparciendo luego por encima azúcar, canela y curry al gusto.



OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO

Si uno de vuestros miedos es manipular este tipo de pasta tan fina, no os preocupéis, porque las láminas se separan estupendamente del papel al que vienen adheridas y son más resistentes de lo que en un principio parecen. De verdad.

No he puesto cantidad de pechuga de pollo porque lo hice un poco a ojo, utilizando creo que tres pechugas enteras para una pastela que íbamos a comer seis o siete personas.
No escatiméis en almendras, porque le da un toque verdaderamente rico. Mejor que sobren a quedaros cortos.

El mayor “problema” que me dio este plato fue cuando preparé el relleno de los huevos revueltos. Creo que eché demasiado agua a la cocción del pollo y luego al echar los huevos la mezcla no espesaba, por lo que añadí al final otro huevo más y nata líquida (¡qué jaleo monté!). Para que no os pase lo mismo, aconsejo (y así lo haré en sucesivas ocasiones) retirar un poco de caldo o bien no echar tanto agua desde el primer momento, porque eso no se consumía nada y quedaba totalmente líquido. Pero tranquilos, que todo tiene solución, ¿veis?

 

Dos últimas advertencias: primera, es muy complicado de servir y que quede bonito, porque se desmenuza todo (de ahí la falta de fotografías del plato, ¡je, je!) y segunda, y no menos importante, llena mucho, así que puede servir perfectamente de plato único. Yo, como no sabía, atiborré primero a mis invitados con patés, ensalada y empanada de morcilla, ¡error! Aunque así tuve comida para el día siguiente, eso sí.

Me han sobrado todavía láminas de pasta brick, así que seguiré investigando nuevas recetas con ellas. ¿Alguna sugerencia?


10 comentarios:

TeRe dijo...

Pues yo l a veo estupenda, es mas la veo muy original y me llama la atencion por la combinacion de ingredientes que lleva, tomo nota de la receta y de todas las observaciones que estan genial. un besO

Akane dijo...

Yo tengo un libro de cocina marroquí que me tiene enamorada, y la pastela moruna la tengo también en lista de pendientes desde hace años. Me recuerda a algunos pasteles salados de Murcia, con toques dulces en la masa y el relleno. Aunque al parecer la pastela más típica es con carne de pichón, y no me apetece nada buscarlos, creo que con pollo está bien :P
Te quedó de miedo! Creo que el que se "rompa" al servir es parte de su encanto :)

Con la masa brick sobrante puedes hacer lo que se te ocurra, con relleno dulce o salado. Yo hago entrantes con brick o filo cortando pequeñas tiras, rellenándolas de queso de cabra y alguna verdura (calabaza, berenjena... previamente cocinados) o con queso y una compota que haga contraste dulce.

Yo sí que me acuerdo también de Cerise... Qué pena que desapareciera ella y su fantástico blog de la red. Su blog era también de los que yo empecé a visitar, y ella me caía genial, era un sol de mujer.

Un abrazo

Bea la cocinillas dijo...

TeRe,
gracias por tus palabras. Tienes que probarla, porque es facilita de hacer y está de muerrrte!
Akane,
pues ya estás tardando en ponerte a ello. Pichón? ni me molesto en buscarlo, jeje!, a mí el pollo de toda la vida, que es siempre muy "resultón". Apunto las ideas para el resto de masa brick, muchas gracias. Me alegra saber que no soy la única que echa de menos a Cerise....Buen finde!

Carol dijo...

Bea!! Ya se te echaba de menos por aquí!! ¿Que tal todo??

Me gusta tu pastela, yo también la tengo en la carpeta de pendientes desde hace tiempo, a ver si me animo y pruebo pronto!

Un besito y feliz finde, aunque tengas que trabajar...

Su dijo...

me ha encantado ahora engordará mi carpeta de pendientes

Rakelilla dijo...

Hola Bea, gracias por nombrarme y hablar tan bien de mi blog: que solete.

La pastela te ha quedado mucho más bonita que a mi, yo me quedé corta con la pasta filo y tuve que hacer filigranas para unir aquello. A mi también me da muchísima pena que Cerise cerrara el blog, fue uno de los primeros que conocí y me encantaba.

Bicos

Machanguita dijo...

Hola!! El otro día hice esta receta por San Valentín. No le puse el bacon, porque no nos gusta demasiado en casa, pero estaba riquísima igual. Olía toda la casa a algo árabe :) Me encantó. Aunque es algo larga de hacer, es muy sencilla y nada puede salir mal!!! :)
Gracias por compartirla con nosotras, sobre todo lo de los apuntes para principiantes. Me parece muy útiles :)

Besiños!!!

Bea la cocinillas dijo...

Carol, Su,
esa carpeta de "pendientes" nos está machacando, jajaja! cuánto trabajo acumulado, verdad?
Rakelilla,
no, no, no...gracia a ti por compartir esas recetas tan requetericas, ñam!
Machanguita,
bienvenida! y a repetir esta receta pronto. A mí me ha enamorado totalmente, no me extraña que la hicieras para San Valentin. Feliz finde!

Espe dijo...

pero q saborcito mas bueno,con esas especias,me encanta!

Vero dijo...

que rica te ha quedado, auqnue creo que no le pondré bacon! me encanta tu blog